¿Qué sería de internet si no pudiéramos leer historias extrañas y un tanto asquerosas? Sin duda, un sitio aburrido donde sólo buscaríamos información para hacer la tarea, nos comunicaríamos con gente de todo el mundo y todo tipo de cosas productivas. En fin, la cosa es que esta hermosa red es el pan de cada día para aquellos que gustan de anécdotas raras, como la que acabamos de encontrar acerca de un sujeto que pidió una cortina de baño y le dieron… ¿pipí?

Esta breve pero hilarante historia ocurrió en Tuscumbia, una ciudad ubicada en el condado de Colbert, en el estado de Alabama. Según un post de Yahoo Lifestyle, un hombre a quien llamaremos Bob, porque no conocemos su identidad real, entró a Amazon y compró una cortina para su baño, ya que, sin afán de hacer publicidad, comprar cosas en línea es muy conveniente para la güeva humana.

Aprovechando que sería un envío gratuito y que tomaría máximo dos días en recibirlo, nuestro amigo estaba muy tranquilo esperando su pedido, pero no sabía que recibiría algo que no esperaba. Un par de días más tarde, Bob recibió un correo de que su pedido había llegado al lugar deseado, así que procedió a recogerlo.

Así fue como el protagonista de esta historia, junto con su hijo, abrieron el misterioso paquete y, en vez de encontrar una cortina de baño, sólo se toparon con un frasco que contenía lo último que podrían imaginar en un día común: una muestra de orina perteneciente a una mujer. El recipiente incluso poseía una etiqueta con información de esta misteriosa dama, como su nombre y fecha de nacimiento.

“Me sorprendió mucho”, dijo el pobre hombre, que seguramente se sentía confundido a injustamente avergonzado. “Mi hijo estaba allí, de pie, viéndome abrir el paquete, y se echó a reír”.

Obviamente, Bob tuvo que hacer un reclamo por lo ocurrido. Amazon no dio declaraciones respecto de lo ocurrido, pero sí ofreció disculpas por esta situación y se aseguró de que su usuario recibiera su cortina de baño. Al final, todos recibieron lo que buscaban y fueron felices, especialmente la misteriosa persona que originalmente tenía que recibir el recipiente con pipí.

En fin, esta no es la primera vez que un cliente de Amazon recibe un paquete que no ordenó y, como todos cometemos errores en esta vida, seguramente tampoco será la última. De cualquier forma, estaremos pendientes en caso de que interntet surja con otra historia similar a la del buen Bob.