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COVID y yo: Encierro, ansiedades y miedos

Por: Mafer Olvera y Paola Palazón Seguel

Mafer Olvera y Paola Palazón Seguel son creadoras de SIKI y Ser Mamá Hoy, plataformas de bienestar emocional y promoción de la salud mental. Mafer es creadora del modelo Hospital de las Emociones, consultora en juventudes y salud mental, y Paola es autora, emprendedora y creadora de proyectos de bienestar emocional y espiritual.

El año 2020 no será olvidado. En enero, la OMS (Organización Mundial de la Salud) alertó sobre un brote de COVID-19 (un nuevo coronavirus) de importancia internacional. En marzo ya decretaba una pandemia global.

¿Qué pensaste cuándo te enteraste de lo que pasaba en el mundo? ¿Imaginaste tener que encerrarte en casa tanto tiempo y detener tu vida cotidiana sin saber hasta cuándo? Seguramente la respuesta es no. Y aunque esta situación tan única que estamos viviendo en todo el mundo pareciera fácil de sobrepasar para algunos, en términos anímicos y emocionales, la realidad es que no lo es.

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Podemos intentar no caer en ciertos estados de alteración de manera consciente, pero en ocasiones el subconsciente juega un papel importante en la generación de pensamientos en torno a tres aspectos fundamentales de la vida humana: el tiempo, la libertad y la incertidumbre. Cualquier amenaza a estos elementos es suficiente para modificar nuestra estabilidad emocional y salud mental.

Vamos por partes, ¿por qué se hace tan importante el tiempo?

Existirán infinidad de respuestas en términos científicos, filosóficos, psicológicos, sociales, económicos o personales, lo cierto es que hacer consciente el tiempo en medio de la pandemia nos confronta abruptamente a conceptos opuestos: “lo mucho que hubiera evolucionado versus el tiempo perdido”,  “no podré salir adelante cuando esto termine versus aprovecharé cada segundo para producir”, “cómo recuperaré este tiempo versus lo estoy aprovechando al máximo”, “cada día pierdo dinero estando encerrado versus esta es una oportunidad para ahorrar”.

Y así, cada quien podría contar su propia confrontación diaria. Lo que es indudable es que quizá tiempo es lo único que tenemos asegurado en la vida, finita por definición, tan única como larga o corta, que merece intentarlo todo para afrontarla lo mejor posible.

Gel desinfectante en tiempos de COVID

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También es justo en este momento en el que nos quebramos en una vorágine de pensamientos ambivalentes frente a la cantidad de minutos, horas, días y meses de pausa y encierro: “se acabó, este año ya valió”, nos repetimos infinidad de veces; lo cual de manera natural provoca miedo, ansiedad, estrés y por supuesto psicosis, de esa que altera el ritmo cardíaco, la respiración, la sudoración o el sueño. La angustia o ansiedad en términos clínicos, dependiendo de su duración y origen, pueden llegar al nivel de ataque de pánico momentáneo o comportamientos de sobresalto cada vez más cotidianos. En cualquier caso es tratable.

Ahora pensemos en libertad y lo que significa para cada uno de nosotros. Al igual que el tiempo, cada quien podría definirla bajo sus propios criterios, momentos y valores, pero de acuerdo con el Diccionario de Psicología, “desde el  ámbito de la psicología de la personalidad, se presenta en dos niveles; la ausencia de constricciones o de impedimentos (libertad de…);  y la capacidad para determinarse de acuerdo con una elección autónoma con miras a fines, con la búsqueda de los medios adecuados (libertad para…)”.

A pesar de que no hemos estado ni cerca de un toque de queda, el confinamiento –aunque voluntario para quienes pueden– representa una forma de privación de ejercer libertades cotidianas por razones de miedo al contagio, obediencia, solidaridad o porque todo está cerrado. En cualquiera que sea el caso, nuevamente el subconsciente nos lleva a lugares muy oscuros en el pensamiento orientados a la pérdida de esta libertad, capaces de detonar obsesiones o hábitos nuevos y en exceso, sin darnos cuenta.

Un hombre con cubrebocas en tiempos de COVID

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La psicóloga Mariana Linage, especialista en ansiedad, depresión y adicciones señala que: “este aislamiento social obligado ha provocado sensaciones de frustración, tristeza y desesperanza. Nuestro cerebro al sentirse en deprivación puede mandar señales bioquímicas para sobrellevar la crisis y encontrar el equilibrio y por ello, por ejemplo, las sustancias al provocar placer representan una puerta fácil hacía olvidar, evadir o minimizar de forma temporal los problemas”.

En España, donde la crisis llegó antes que a nuestro país, desde mediados de abril los especialistas han advertido sobre un aumento en la ingesta de licor y de fármacos durante el confinamiento, en 80% y 30% respectivamente. Cuidar nuestra salud mental en este momento debe ser una prioridad.

En este sentido, la ansiedad actúa como un mecanismo de defensa, por ello es natural la búsqueda de distractores que, ligados a nuestros pensamientos y autocontrol, serán tan positivos o negativos como queramos. Un reto diario antes de COVID-19 que hoy adquiere dimensiones mucho más profundas y complejas.

Y para rematar, la incertidumbre de saber que esta vez el mundo entero colapsó y nadie –medios, gobiernos y sociedad– en realidad sabemos cómo reaccionar. A nuestro cerebro y mente le viene mejor tener respuesta para todo, porque lo desconocido genera de forma natural temor.

El miedo es  uno de los instintos primarios del ser humano, una autodefensa de nuestro sistema nervioso en la que participan distintas partes del cerebro y que se hace presente en forma de pensamientos, reacciones fisiológicas y conductas, muy útil para escapar de alguna situación de peligro,  y a la vez un clima perfecto para la ansiedad, el estrés, la paranoia o  algún trastorno obsesivo compulsivo. Lidiar con él es factible reprogramando la mente: no dramatizando las circunstancias, no magnificando la realidad, no victimizándose y, por supuesto, buscando ayuda profesional.

Mujer trabajando en casa en tiempos de COVID

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Recomendaciones de la OMS

La OPS (Organización Panamericana de Salud) perteneciente a la OMS publicó una serie de recomendaciones bajo un informe llamado Consideraciones psicosociales y de salud mental durante el brote de COVID-19. Resumimos y resaltamos algunas que creemos relevantes como complemento de esta nota.

La organización recomienda a la población minimizar “el tiempo que dedica a mirar, leer o escuchar noticias que le causen ansiedad o angustia”, a través de fuentes confiables y buscando actualizaciones una o dos veces al día. Es importante –afirma el informe– mantener contacto con nuestras redes sociales, por teléfono, viodeconferencias, email o redes sociales; así como conservar las rutinas personales diarias o crear nuevas.

Finalmente, hacemos énfasis en el punto 29 de este documento: “en los periodos de estrés, preste atención a sus propias necesidades y sentimientos. Ocúpese de actividades saludables que le gusten y que encuentre relajantes. Haga ejercicio regularmente, mantenga sus rutinas habituales de sueño y consuma alimentos saludables”.

Habla. Hablemos

Independientemente de seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias globales y locales, este texto es una invitación a reconocer el momento que estamos viviendo, a aceptar lo que estamos sintiendo como consecuencia y a trabajar en ello.  Si crees que tienes la necesidad de hablar, hazlo. Busca ayuda. Lo más importante es tratarlo con un profesional y procurar herramientas que nos permitan estar bien, a pesar de todo.


Te recomendamos a tres especialistas con quienes puedes hablar a distancia en estos momentos de confinamiento.

Carolina Pérez-Drago es psicóloga y brinda psicoterapia a distancia. A través de su cuenta de Instagram. Se puede contactar a través de su cuenta.

Mariana Linage también es terapeuta que ofrece consulta a distancia. Se le puede contactar a través de WhatsApp (5534602393).

Lourdes García-Castro psicoanalista que puedes contactar de igual forma vía WhatsApp (5512954928).

También, una herramienta que puedes utilizar de manera complementaria a la terapia psicológica es la meditación. Mar del Cerro es guía de meditación. Su podcast, Medita podcast, es uno de los más escuchados en Spotify y cuenta con meditaciones cortas y sencillas que te pueden ayudar a conseguir un estado de relajación y paz interior.


En definitiva, las barreras entre lo que estamos haciendo bien o mal para sobrepasar esta situación se han desdibujado, el día a día es lo que cuenta y el cómo cada uno vamos lidiando con todo. El tiempo nos arrojará muchas respuestas en retrospectiva. Es el mejor momento para dejar de juzgar a los demás y adentrarnos en cómo salir adelante individual y colectivamente, porque eso somos: una sociedad que deberá reinventarse, procurarse y apoyarse ante las implicaciones de COVID y lo que venga en adelante.

¡A darle!, pero a darle juntos.