Todos saben que las ilusiones ópticas son como los insectos nocturnos de internet: uno pasa todo el día tranquilamente y no sabe que ahí están, viviendo entre las pareces y bajo el suelo, esperando a que todos se vayan a dormir para emerger y quedar a la vista de los más ociosos. En esta ocasión, la historia es la misma de siempre, pero con dos cráneos que tienen colores peculiares o… al menos eso aparentan.

Encontramos estas imágenes en Popular Science y, para nuestra sorpresa, descubrimos que sus colores no eran púrpura ni naranja. De hecho, ambas poseían un color rojo y tenían la misma tonalidad. El factor que las hacía lucir diferentes tuvo que ver únicamente con los colores que se usaron en contraste.

Para darnos cuenta simplemente tuvimos que aislar el color rojo del resto, ya sea tapando las franjas amarillas y azules o, para ser más precisos, utilizando un editor para comprobar las tonalidades. Ambos métodos son válidos, pero cualquiera puede determinar esto rápidamente si tapa su monitor o la pantalla del teléfono con dos dedos.

Cráneos con colores aparentemente diferentes

El efecto de esta ilusión es conocido “Munker-White”, que fue nombrado en honor a H. Munker y Michael White, quienes lo estudiaron en la década de los 70. A pesar de que la ciencia no ha podido determinar por qué nuestra mente nos hace ver colores diferentes, algunos neurocientíficos creen que se debe a algunas de las señales en nuestro cerebro encargadas de transmitir la información. Como no pueden procesar ciertos pigmentos en contraste con otros, simplemente crean uno que parece diferente.

En fin, seguramente ustedes ya conocían este efecto en otras imágenes, así que sus misterios realmente apuntan para quienes no llevan tanto tiempo en internet como para saberlo. De todos modos, el minuto que gastaron para conocer la respuesta a este “misterio” no se gastó en vano.