Así como pequeños detalles pueden generar reacciones más que favorables, las mínimas imprudencias rápidamente ocasionan desastres por demás notorios. Si no creen, nada más chequen lo que provocó un joven de 14 años quien iba al volante de un carro en una autopista de Brasil.

Como se pasó la salida, pues decidió echarse de reversa… ¿qué malo puede pasar?

Con todo y que iba a una velocidad ridículamente lenta, un auto que iba en dirección correcta alcanzó a impactarlo y… bueno, toda una gran explosión. Desgraciadamente las dos personas que iban en el auto que chocó al que iba en reversa –una mujer y su hijo- murieron.

*Vía RT