Todo aquel que alguna vez haya subido a un avión sabe lo horrible que puede ser ocupar el asiento de en medio, debido a que su diseño no favorece mucho a las personas que no son fans de soportar llantos de bebés, gente tirando comida, el sujeto de al lado que se duerme y los usa de almohada o aún peor, el que también babea al hacerlo.

La lista de cosas feas relacionadas con sentarse en ese lugar son incontables, pero afortunadamente eso podría cambiar pronto.

Según lo que dicen algunas fuentes confiables, una compañía estadounidense llamada Molon Labe acaba de proponer el Stagger Seat, un nuevo asiento cuyo diseño y cualidades podrían evitar casi todos los conflictos encontrados a la hora de sentarse entre dos personas. Este estaría posicionado unos centímetros por debajo y detrás de sus contrapartes a la derecha e izquierda, de modo que se puedan evitar visiones desagradables o hasta la penosa situación de tener que percibir el aliento mañanero de alguien.

Este diseño también mostraría una amplitud mayor (45 centímetros) en comparación de los otros, para poder evitar que la gente pelee por los respaldos para los brazos y se agarre a codazos hasta el final de los tiempos. En un principio podría parecer un cambio menor, pero a la hora de entrar en la aeronave, buscar el lugar y sentarse junto a un señor de la tercera edad, uno podría notar la diferencia en tan sólo unos segundos.

Otras cualidades en el proyecto incluyen colchones lavables para los asientos para reducir los costos de mantenimiento, pero primero tienen que aprobar su implementación para comenzar a pensar otras formas de innovar.

Sólo nos queda rezar porque pronto acepten la propuesta y la gente pueda volar sin sufrir daños colaterales. Mientras tanto, nos tocará aguantarnos un rato más.