Lo que necesitas saber:

El mamey es una de las frutas mesoamericanas más exóticas. También conocido como el "oro rojo mexicano", tiene diferentes propiedades y un sabor único.

El mamey es una de las frutas tropicales típicas de México. Considerado de gran valor gracias a su sabor dulce y exótico, también es conocido como zapote colorado y como “oro rojo mexicano”. Este fruto zapoteca originario de las selvas del sur tiene propiedades curativas únicas y una consistencia muy especial. Aquí hablaremos un poco de su origen y sus características.

Este fruto tiene un sabor único y fantástico./Imagen Milenario Facebook

La temporada del mamey empieza en marzo y se cultiva en zonas cálidas y tropicales, principalmente en estados como Chiapas, Tabasco, Guerrero y Veracruz, aunque Yucatán es reconocido como su mayor productor en la actualidad. En total se produce en 14 estados del país y se exporta y se consume en varios países del mundo como Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón y otros del Medio Oriente.

El mamey mexicano se exporta a varios países./Imagen Wikipedia

El mamey tiene un sabor delicioso y muy característico. Además de consumirse fresco, también se prepara en licuados, helados y otros postres. El pixtle es su semilla característica, utilizada en la medicina tradicional y en la elaboración de saborizantes de chocolates y atole. Esta fruta “fina” es un tesoro de las selvas tropicales que nuestro país le ofrece al mundo. 

Una rica fruta exótica mesoamericana

En náhuatl era llamado tezonzápotl (zapote o fruto color de tezontle), su nombre científico es Pouteria sapota y pertenece a la familia de los zapotes. Este fruto crece en árboles que pueden llegar a medir hasta 40 metros de alto y su madera es muy valorada por ser resistente y se le dan usos ornamentales.

El mamey se da en grandes árboles de las selvas tropicales./Imagen Fiesta Istmeña Facebook

Esta fruta mesoamericana tiene una cáscara dura de color café claro que protege una pulpa naranja de sabor dulce y consistencia cremosa. Su nombre actual se deriva de la palabra mamí usada por el pueblo de los tainos de la región de las Antillas. Tiene una gran semilla negra y brillante conocida como pixtle, que tiene un aroma y un sabor parecido al de las almendras.

Una fruta dulce y de textura cremosa./Imagen Unsplash

El mamey se da de manera silvestre en regiones de Veracruz, Tabasco, Chiapas y otras regiones de Centroamérica. En tiempos prehispánicos se le daba un valor muy especial por su sabor, su consistencia y sus diferentes propiedades. Era considerado como un alimento sagrado y se le asociaba con la riqueza natural de la tierra.

Diferentes propiedades del mamey

Además de ser una rica fruta comestible de sabor muy singular, el mamey posee ciertas propiedades medicinales. En la antigüedad se usaba para curar afecciones de la piel, infecciones oculares y problemas digestivos. Actualmente se le valora por su alto contenido de vitaminas A, B6 y C, hierro y fósforo y su pulpa contiene compuestos antioxidantes con propiedades antivirales y antiinflamatorias.

Desde el pasado era valorado por sus propiedades medicinales./Imagen Fundación Semillas de Vida Facebook

El mamey es rico en fibras y tiene más calorías que otros frutos tropicales como el plátano o el zapote. Su pulpa se digiere fácilmente y es excelente para reponer energía y revitalizar el cuerpo. Fortalece el sistema inmunológico, mejora la digestión, combate el estreñimiento y protege la salud cardiovascular. 

Su semilla también tiene varios usos./Imagen Huertas Magaña Facebook

Por otro lado, su semilla se usa para elaborar atoles, helados, moles, endulzar el chocolate y preparar tejate, una bebida prehispánica tradicional. El aceite de pixtle se usa para estimular el crecimiento del cabello, darle volumen a las pestañas y se utiliza en la elaboración de productos cosméticos. También ayuda en el alivio de dolores musculares y reumáticos, mientras que la cáscara del fruto se utiliza como insecticida y fertilizante.

Un endulzante tradicional

Considerado en el pasado como un tesoro de la gastronomía, el mamey sigue dándole su sabor único a helados, licuados, dulces, pasteles, flanes y gelatinas. Según dicen, tiene propiedades afrodisíacas, tanto en su pulpa como en su semilla. Comparte la textura y la forma de madurar del aguacate y se le compara generalmente con el zapote negro y el chicozapote por sus características.

El mamey es bueno para la dieta pero no hay que consumirlo en exceso./Imagen Mercado Hidalgo Tijuana Instagram

No se recomienda su consumo en exceso por su alta cantidad de azúcares. Entre otras frutas tropicales mexicanas tenemos el zapote negro, el chicopazote, la guanábana, la tuna el nanche y la pithaya, cada una con un sabor muy característico que las hace deliciosas, pero en gustos se rompen géneros.

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