En Estados Unidos, de acuerdo con el censo de población de 2017, hay más de 47 millones de afroamericanos. Es decir, 14.6 por ciento de la población de ese país, es de raza negra  dividida en negros y negros que se mezclaron con otras razas. En otras palabras, son una de las minorías más grandes e importantes del país con una historia compleja que se caracteriza por la migración, esclavitud y racismo.

Durante la mayor parte de la historia de Estados Unidos como una nación libre –se cuenta a partir del 4 de julio cuando se emitió la Declaración de Independencia–, la comunidad afroamericana ha sido una parte importante del nacimiento y crecimiento de este país hasta convertirse en la potencia mundial más influyente del mundo. Así, considerando la presencia trascendental de esta comunidad, ¿por qué a más de 200 años todavía existen indicios de rechazo y racismo hacia la sociedad afrodescendiente?

Para comprender siquiera un poco de las razones que han llevado al resurgimiento de grupos de odio en el siglo XXI, así como la llegada de Donald Trump al poder, hace falta dar una vuelta al pasado económico, político y cultural y descubrir que hay el racismo es más que una forma de odio consciente…

Por eso, es que durante los últimos años se ha generado un debate alrededor de las distintas formas de racismo que no sólo se perciben a través de discursos sobre migración, preservación de monumentos históricos asociados a esta parte de la historia y acciones violentas contra grupos vulnerables como la brutalidad policiaca. Sino también en productos que rememoran, de forma indirecta, esas formas de represión y muerte que se han intentado dejar atrás y que parecen vulnerables para la comunidad afroamericana.

El último ejemplo es el suéter que Gucci lanzó como parte de su colección de otoño-invierno 2018. Se trata de un balaclava (suéter con pasamontañas) negro que en la parte que corresponde a la boca, presenta un contorno color rojo. Para algunos usuarios de redes, esta prenda hace alusión a Jim Crow, una caricatura que se convirtió en el símbolo del racismo hacia la comunidad afroamericana durante el siglo XX, especialmente en los estados del sur del país.

La balaclava, con un costo de 890 dólares (casi 17 mil pesos), fue retirado por Gucci del mercado después de las denuncias en redes sociales de que se trata de un producto racista que salió al mercado, justamente, durante el Mes de la Historia Negra o Afroamericana. De acuerdo con The Guardian, el miércoles 6 de febrero, Gucci se disculpó con un comunicado: “Consideramos que la diversidad es uno de los valores fundamentales que debe ser respetado como pilar de todas las decisiones que tomamos. Estamos completamente comprometidos de promover la diversidad a través de nuestra organización”. También aseguraron que este incidente, representa un “poderoso aprendizaje para el equipo de Gucci”.

No es la primera vez que una marca de lujo o de moda se ve en este tipo de controversias. En diciembre, Prada sacó del mercado una serie de productos que, de acuerdo con algunos usuarios, también hacían referencia a los símbolos de racismo hacia la comunidad afroamericana. Dolce & Gabbana también fue acusada de discriminación por un comercial en que una modelo asiática comía platillos italianos con palillos; Forever 21 con la promoción de una línea de ropa de Black Panther vestida por un modelo blanco; etcétera.

Foto: Vía The Guardian