Guy de Maupassant, escritor francés del siglo XIX, decía que los sentidos están hechos a la medida del hombre y no alcanzamos a comprender la complejidad de todo lo que nos rodea en un intento, mismo de la Naturaleza, de no “volvernos locos”. Lo mismo sucede con la historia, está hecha a nuestra medida y se revela ante la humanidad conforme esta sea capaz de comprenderla y asumirla.

Quizá suene muy profundo, y realmente lo es, pero resulta sorprendente que a 19 años del siglo XXI, con unos enormes avances de la tecnología a favor del hombre y su desarrollo, aún descubramos pedazos de historia relacionados a nuestra existencia. Eso fue lo que pasó en la cueva de Callao, en Filipinas, donde un grupo de científicos descubrió una nueva especie humana que vivió hace 67 mil años.

De acuerdo con los reportes publicados el miércoles 10 de abril en Nature, se encontraron 13 huesos y dientes de una especie que no había sido estudiada. Este homínido recién descubierto, fue bautizado como Homo Luzonensis por la ubicación, la isla Luzón, y el hecho de que vivió hace más de 60 mil años.

Este hallazgo cambia la historia del hombre y su evolución para sumarse a la lista de los Homo junto a los Neandertales, el Homo floresiensis, Homo erectus y Homo sapiens, por mencionar algunos. De este modo, son seis los Homo registrados.

El último de la línea es el Homo sapiens, el único que no se ha extinguido y desarrollo todas las cualidades que nos conforman ahora como especie humana. Todos los Homo tienen características muy similares a la de los primates, especialmente a las de los chimpancés.

Resulta complicado determinar la forma completa del Homo Luzonensis por los restos hallados, que corresponden a tres individuos. Pero los huesos y dientes indican que se trataron de homínidos pequeños gracias al tamaño de los dientes y el metatarso de la mano, dimensiones que corresponden al tamaño de los lugareños que habitan las Filipinas y Malasia, por ejemplo. La imposibilidad de extraer ADN lo hace aún más complicado. Sin embargo, lo que se determina, de acuerdo con Nature, es la importancia de esta región en el proceso evolutivo de la especie Homo.

Según El País, las probabilidades de su origen aumentan si se considera que el Homo Luzonensis desciende del erectus, el cual salió de África hace más de un millón de años para moverse a Asia. Sin embargo, otras teorías apuntan a que salió de África antes que el erectus. Como mencionamos, es complicado saber exactamente su origen y cómo cruzó el mar para llegar a la isla Luzón.