La tierna historia del abuelito que podría llegar hasta Estados Unidos con sus manualidades

Muchos abuelitos –si no es que la mayoría– ya no están tan familiarizados con la tecnología como lo estamos los más jóvenes. A pesar de ello, muchos de los adultos mayores se llevan varias sorpresas cuando descubren el poder del internet y las redes sociales, las cuales pueden ser muy dañinas pero también, muy benéficas cuando se trata de ayudar a una buena causa.

Justo así le ocurrió a Don Ramón Rojas, un abuelito de 69 años de edad que hace unas semanas se volvió viral gracias al posteo que hizo un joven a través de su perfil de Facebook, en donde difundió algunas fotos con el trabajo de este hombre, quien se dedica a hacer juguetes de madera y los vende afuera de un zoológico ubicado en Chilpancingo, Guerrero. 

Todo comenzó cuando un joven llamado Fer Valle –quien pasaba por el andador que se encuentra a un costado del Zoológico Zoochilpan, en donde el señor vende sus productos– pasó por el lugar y se encontró con Don Ramón, a quien le preguntó cómo iba su día. “Nada he vendido”, le contesto el señor, por lo que el joven quiso darle un poco de difusión en sus redes sociales para que la gente acudiera a comprarle algo.

Sin embargo, la publicación se hizo viral y llegó más lejos de lo que Fer y el señor Ramón creían. Y es que luego de que el posteo de Fer se difundiera en internet, fueron cuestión de días para que la clientela del abuelito creciera considerablemente. Pero no sólo eso, ya que además le llegaron encargos desde Estados Unidos, de parte de personas que habían conocido su historia.

Don Ramón Rojas, quien nación en Nayarit, le contó en una entrevista a El Universal, que él se convirtió en carpintero a los 35 años y todo lo que sabe lo aprendió por sí mismo, siempre motivado por construirles juguetes a sus hijas cuando éstas tenían 4 años. “Yo sólo quería verlas felices”, comentó el señor, quien dice que aunque su labor es un poco complicada y hasta dolorosa, siempre le da satisfacción ver sus productos terminados.

Foto: Fer

Aunque el abuelito perdió sus materiales de trabajo en el 2015, a consecuencia de la tormenta tropical “Manuel”, Don Ramón pudo volver a su oficio gracias a la ayuda de Ana Lilia, quien además de ser su socia también colabora con el señor en los juguetes que fabrica, a los cuales adorna con pintura o detalles de bordado. Sin duda otro caso de lo poderosas que pueden ser las redes sociales, ¿no lo creen?