Finalmente el hombre con pene biónico perderá su virginidad

Hay un momento en la vida de muchas personas en el cual inician una vida sexual. Un caso especial a mencionar es el señor Mohammed Abad, un hombre de 43 años y residente de Edimburgo que desde los 6 años, perdió su pene y uno de sus testículos en un accidente. Debido a esto, él es el primer hombre que ha sido dotado de un pene biónico.

pen1

Abad fue empujado hacia una carretera y atropellado, lo que resultó en graves heridas en sus genitales y muslos.

Después de un tiempo, a este hombre le fue transplantado el dispositivo, el cual es completamente funcional y muy pronto será usado para mantener relaciones sexuales.

“He esperado suficiente para esto. Mi pene funciona perfectamente y ahora sólo quiero hacerlo. Estoy muy emocionado. No puedo esperar a que finalmente suceda.”

La afortunada candidata para la primera vez de Mohammed, es la Dominatrix Charlotte Rose, quien dice haber dormido con más de 1,000 hombres y participa en una campaña para la libertad y educación sexual.

blog_charlotte_rose

Además, Charlotte dijo que no va a cobrar al buen Abad, ya que para ella es un honor el haber sido elegida como su primer amante y también agregó que espera que el hecho de perder su virginidad, le de un poco más de confianza con otras mujeres.

Para quienes no conocen el funcionamiento del pene biónico, este está cubierto con tejidos del brazo de Mohammed, que cubren dos tubos que se llenan usando líquido de su estómago, lo que permite mantener una erección. Por último, posee botones de encendido y apagado en los testículos para inflarlo y desinflarlo.

pen2

Cabe agregar que el desarrollo de este dispositivo y su implante en un ser humano, tomó 3 años de gran esfuerzo para University College London. Pero con esto, la oportunidad que se le ha concedido al señor Abad de poder realizar sus necesidades fisiológicas e incluso, llevar una vida sexual, ya es una realidad.

Esperamos que este muchacho pueda disfrutar de unas de las cosas más geniales que existen en la vida.

Vía unilad