Ser ecofriendly ha sido considerado como una moda o un pasatiempo, pero en realidad es una necesidad. La situación ambiental se encuentra en un punto tan vulnerable y fatídico, que hemos de dejar de lado los estereotipos para centrarnos en los que debemos hacer si queremos contrarrestar el daño que le hemos hecho al planeta (el único en el que, hasta el momento, somos capaces de sobrevivir). 

Pero, ¿por qué lo decimos? Un estudio reveló que las conductas o comportamientos “verdes”, son asociados con la orientación sexual de las personas y los estereotipos que “corresponden” a los hombres y las mujeres. Es decir, que si adoptas una rutina ecofriendly (separar la basura, no utilizar plásticos, utilizar productos biodegradables, entre otras), entonces eres vulnerable a que se cuestione tu sexualidad… 

Estos datos no son nada nuevos. En 2016, un estudio reveló que las conductas ecológicas, suelen asociarse a las mujeres. Para irnos más lejos, esto podría estar relacionado a los cuidados que las personas deben adoptar en favor de cuidar el medio ambiente… ¿y no acaso el cuidado materno es “meramente” femenino? 

Las conductas no sólo complementan algo en específico, sino que también revelan quiénes somos”, dijo la psicóloga Janet Swim, quien dirigió este estudio de la Universidad del Estado de Pennsylvania. Hay conductas del cuidado del medio ambiente que pueden pasar desapercibidas, pero hay otras que se asocian con el género y, por ende, la sexualidad. 

En uno de los estudios, los participantes debían evaluar la rutina de David o Diane, la cual incluía comportamientos y acciones proambientales. Descubrieron que hay conductas asociadas a las mujeres, otras a los hombres, y otras que son neutras como reciclar, donar y pagar en línea, respectivamente. 

Luego, los datos más interesantes surgieron cuando debían describir la personalidad de David o Diane y definir su sexualidad en una escala de 10 puntos. ¿Los resultados? David y Diana, ambos, se inclinaron a ser más femeninos. David no necesariamente era gay para los participantes, pero sí en un espacio en el que no se definía como heterosexual. 

Esto puede ser grave para el medio ambiente. Como mencionamos, la situación es crítica en relación al calentamiento global. El fin de semana del 3 de agosto, se reportó que Groenlandia perdió en un día, 10 mil millones de toneladas de hielo que se suman a las casi 200 millones de toneladas que se han derretido en el mes. La ola de calor que ha azotado Europa en las últimas semanas (París estuvo a más de 40 grados centígrados), está relacionada con el derretimiento de la isla. 

La situación en es crítica en muchas otras partes del mundo donde el calentamiento derivado de las actividades humanas, han puesto en riesgo la flora y fauna. Hace un mes, aproximadamente, se reportó que un millón de especies están en peligro de extinción sin olvidar el riesgo de que se rompa el equilibrio de distintos ecosistemas. 

¿Cómo ralentizar el calentamiento? La respuesta la conocemos, pues nosotros mismos hemos provocado el rompimiento de las cosas con la explotación de recursos naturales, la caza ilegal, tala de árboles masiva, sobrepoblación, derrame de materiales químicos peligrosos, emisión de gases, etcétera. 

Parte de nuestra labor individual es tomar consciencia de la situación y adoptar rutinas y actividades que sean amigables con el cuidado al medio ambiente, desde reciclar y separar la basura, hasta utilizar bolsas reutilizables y ropa ecológica. De este modo, debemos dejar de lado los estereotipos y la asociación de estas conductas a un género en específico cuando en realidad, el cuidado al medio ambiente le corresponde a todos.