Las redes sociales pueden o no tener mucho impacto en la vida de las personas. En el caso de los llamados “influencers”, éstas son importantes en su día a día, pues prácticamente plataformas como Twitter e Instagram son una de sus grandes fuentes de ingreso en donde la mayoría de las veces les basta con hacer una publicación para recibir un poco de dinero en su cuenta bancaria.

Aunque parece que publicar cosas para atraer a más público es algo sencillo, hay personas que fracasan en su intento y dejan venir abajo el trabajo de meses o años que habían estado construyendo poco a poco. Si no nomás’ chequen la historia de Julia Slonska, una influencer y modelo polaca que en su afán de conseguir más seguidores en su cuenta de Instagram, dañó una escultura de más de 200 años de antigüedad y de paso, arruinó su carrera en el mundo de las redes sociales. ¡Pero a quién se le ocurre!

Slonska, de 17 años de edad, subió a su cuenta de Instagram un video en donde se le ve golpeando una estatua con la ayuda de un martillo. La escultura, ubicada en el parque Dolinka Szwajcarska, en Varsovia, contaba con más de 200 años de antigüedad y representaba a un ángel con una tortuga entre las manos, el cual ahora ya no tiene nariz debido a los golpes que recibió por parte de la influencer proveniente de Polonia, quien sólo quería aumentar su cifra de seguidores. 

A pesar de que la influencer logró conseguir un par de nuevos followers, en realidad perdió más de lo que ganó. Y es que primero el banco mBank, uno de los más importantes de Polonia, reprobó las acciones de esta jovencita por lo que canceló una colaboración que tenían con ella en una campaña publicitaria, y mandó a retirar todos los anuncios en los que Julia aparece.

Foto: Julia Slonska (Instagram)

La agencia de modelos para la que Slonska trabajaba también anunció la cancelación del contrato con esta chica, y si esta joven piensa que las cosas no podrían ponerse peor cabe mencionar que podría pasar entre seis y ocho meses en la cárcel por el daño que ocasionó a la escultura, el cual afirma hizo bajo los efectos del alcohol, según sus declaraciones para el portal warszawawpigulce, en donde también afirmó que ella misma fue quien se entregó a las autoridades. 

Ahora sí que “le salió más caro el caldo que las albondigas”, como dirían por ahí. ¿Ven por qué a veces el buscar la fama a cualquier costo no es una idea muy brillante que digamos?

Con información de: El País