Juntos por Chuchín: La historia de cómo el coronavirus complicó todo para un joven de Veracruz

Con la llegada de la pandemia de coronavirus a nuestro país, las autoridades de la Secretaría de Salud han pedido a los ciudadanos que procuren cuidarse durante estos meses y eviten visitas innecesarias a los hospitales mexicanos, pues muchos de ellos están atendiendo a pacientes que se han contagiado de COVID-19 y por ende, son un lugar donde las personas sanas podrían contraer el virus.

Sin embargo, existen personas con padecimientos médicos que necesitan de atención médica constante y sin importar la situación. Justo ese es el caso de Jesús Huerta Nava mejor conocido como Chuchín, un joven de 16 años originario de Poza Rica, Veracruz, que nació con mielomeningocele (un tipo de espina bífida en donde la médula espinal de un bebé no se desarrolla de manera correcta) e hidrocefalia. 

Juntos por Chuchín: La historia de cómo el coronavirus complicó todo para un joven de Veracruz

Foto: Juntos Por Chuchín.

Debido a dichos padecimientos, desde pequeño Chuchín vive en silla de ruedas y con una válvula en su cabeza, la cual le permite drenar los líquidos acumulados y misma que tiene que ser cambiada cada cierto tiempo. A pesar de todo las ganas de Chuchín de superarse siempre han sido más grandes, tanto que ha llegado a destacar en actividades deportivas y recreativas en Veracruz.

“De hecho estudia en escuela pública, estaba en prepa pero ya no pudo seguir estudiando. Es basquetbolista por el estado de Veracruz, fue medallista también por parte del Teletón y de la selección de la CONADE del estado y actualmente tenía un trío de huapango en donde toca el violín”, nos mencionó Gabriela Huerta, hermana de Chuchín, durante una entrevista telefónica.

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Foto: Juntos Por Chuchín.

El coronavirus fue el culpable, aunque no por contagiar a Chuchín

Una operación realizada en enero de este año vino a cambiar un poco la vida de Chuchín, quien desde bebé se ha ido acostumbrando a entrar y salir del quirófano. Y es que un cambio de válvula en la cabeza, procedimiento que no se realizó de manera correcta y provocó que la herida no cicatrizara bien, orilló a los papás de Jesús a buscar otro hospital donde el jovencito pudiera ser atendido.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus presente en gran parte del país hizo todo más complicado, pues aunque los padres de Jesús intentaron trasladar a su hijo a hospitales de Puebla y la Ciudad de México –donde se le podía brindar la atención necesaria– al final ninguno pudo aceptar a Chuchín, esto por el riesgo de contagio que corrían tanto los papás como el jovencito.

Foto: Juntos por Chuchín.

A mediados de abril la familia no tuvo más remedio que regresar a Poza Rica e internar a Chuchín en un hospital privado, esto porque Jesús ya tenía una peritonitis provocada por una bacteria, la cual ingresó al intestino través de la cabeza del adolescente que estuvo abierta durante casi 100 días.

Esta enfermedad no sólo ha tenido a Chuchín en el hospital desde hace dos semanas, sino que además ha dejado una cuenta de miles de pesos a la familia Huerta, quienes ya vendieron su camioneta, están ofertando un terreno, y ni así pueden ver la suya.

No tenemos una cantidad exacta de gastos, pues está necesitando cajas de antibióticos que se gasta en tres o cuatro días, aparte la hospitalización. Además, si lo dan de alta tendrá que estar canalizado en casa y se deberá contratar a una enfermera particular”, menciona Gaby, quien espera que en las próximas dos semanas la situación de su hermano y de su familia mejore al menos con los gastos de su tratamiento

Juntos por Chuchín: La historia de cómo el coronavirus complicó todo para un joven de Veracruz.

Para su suerte, una terapeuta amiga de Jesús Huerta Nava creó la página de Facebook llamada “Juntos por Chuchín”, en donde a través de rifas y donaciones intentan apoyar a la familia Huerta con los gastos médicos y de recuperación de Chuchín, los cuales además de la deuda del hospital también incluyen la compra de antibiótico, material de curación y hasta de pañales el que joven usa desde que nació debido a su condición.

Foto: Juntos por Chuchín.

“Mi papá dijo “Yo voy a vender hasta los zapatos que traigo puestos para sacar adelante a mi hijo”, pero una de las terapeutas dijo que iba a hacer una página para Chuchín, porque lo quiere mucho”, agrega Gaby Huerta. “Ella fue la que hizo la página, nosotros lo que hicimos después como familia fue hacer rifas para buscar apoyo”

Foto: Juntos por Chuchín.

Aunque la familia de Chuchín no sabe para cuando termine todo esto, todos confían en que sea más rápido de lo que imaginan. Al final, lo único que les importa es que Chuchín salga victorioso de esta situación tal y como lo ha hecho en otras ocasiones, incluso si el coronavirus ha venido para aumentar la dificultad de este reto.