Lo que necesitas saber:

Las aguas del antiguo Xochimilco eran alimentadas por diferentes manantiales que bajaban desde las sierras y volcanes de los alrededores. Aquí tenemos su historia.

Xochimilco con sus flores, canales, chinampas y pueblos originarios, es una de las áreas naturales más hermosas de la CDMX que se han conservado. Gran parte de su lago se redujo con el paso del tiempo y en el pasado, las aguas de este “campo de flores” se alimentaban por varios manantiales que descendían desde las sierras y volcanes cercanos. Aquí tenemos algunos datos interesantes sobre estas antiguas afluentes.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Xochimilco conserva sus tradiciones y su encanto./Imagen Pexels

Antiguamente, el lago de Xochimilco junto con sus canales, era un lugar mágico al que se le adjudicaban una gran cantidad de leyendas. Hoy, a esta zona del sur de la capital mexicana se le reconoce por sus fiestas religiosas, sus trajineras, su biodiversidad y sus chinampas, esos jardines flotantes únicos en el mundo.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Xochimilco en 1930./Imagen Mi México Antiguo Facebook

A este hermoso lugar emblemático se le declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el 11 de diciembre de 1987, y aunque sus increíbles cuerpos lacustres, arroyos y ojos de agua se han visto disminuidos, Xochimilco no pierde su encanto y es uno de los lugares de la capital más visitados por mexicanos y extranjeros. Esta es la historia de la región y los manantiales que le daban una belleza muy especial.

Esplendor y decadencia acuífera

Xochimilco se fundó aproximadamente en el año 900 d.C. y desde entonces se distinguió por su riqueza acuífera, ofreciendo un lugar ideal para la agricultura gracias a su red de canales, su clima y sus tierras fértiles.

Los antiguos xochimilcas implementaron el sistema de chinampas para incrementar el cultivo de flores, frutos y vegetales que abastecían a los pueblos cercanos y a lo que sería la capital del imperio, incluso a la CDMX hasta la primera mitad del siglo XX.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Los manantiales comenzaron a secarse durante el porfiriato./Imagen Centro de Estudios Históricos de Xochimilco Facebook

Asimismo, el lago de Texcoco y el de Xochimilco eran una fuente inagotable para la pesca. La antigua región de Xochimilco era un importante punto estratégico y cultural y por esto, su pueblo fue sometido por los mexicas en el siglo XV.

Tras la conquista su sistema de agricultura continuó y sería durante el porfiriato que se convirtió en un lugar turístico con trajineras y embarcaderos, pero en esa misma época inició la desaparición de sus ricos manantiales y su sistema lacustre cuando sus aguas se canalizaron hacia la Ciudad de México.

Xochimilco y sus manantiales

La belleza principal del antiguo Xochimilco era producto de sus canales, humedales, ojos de agua y los once diferentes manantiales que alimentaban la zona desde las riberas montañosas de los alrededores. Los antiguos pobladores los consideraban como el corazón vital y sagrado de la zona y los ligaban a su cosmovisión, así como a su economía y subsistencia.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Las actividades de la región siempre han dependido de los cuerpos de agua./Imagen Centro de Estudios Históricos de Xochimilco Facebook

Los xochimilcas establecieron sus primeros barrios alrededor de estas zonas acuíferas consideradas como sagradas y morada de los tlaloque, los míticos ayudantes de Tláloc, señor de la lluvia, la fertilidad y las tormentas. A estos manantiales se les rendía culto por ser considerados como sustento de vida y un recurso divino que además le daba una belleza única al paisaje.

Estos once manantiales originarios que provenían principalmente de la sierra del Ajusco-Chichinauhtzin y el extinto volcán Teuhtli, dejaron de fluir por la explotación de los mantos acuíferos durante el porfiriato, cuando se construyó el Acueducto de Xochimilco para abastecer de agua al centro de la Ciudad de México y para la década de 1950 estas fuentes desaparecieron casi por completo.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Xochimilco se volvió un lugar turístico a principios del siglo XX./Imagen Centro de Estudios Históricos de Xochimilco

Actualmente, el área depende del suministro de aguas tratadas del Cerro de la Estrella y de la lluvia, por lo que se han generado problemas de contaminación y de degradación en su ecosistema, aunque Xochimilco continúa como un lugar de leyenda que conserva sus encantos.

Los manantiales más emblemáticos de Xochimilco

Manantial de Acalpixcan

Este gran manantial del pueblo de Santa Cruz Acalpixca estaba rodeado por varios ojos de agua y según cuentan, en el fondo había un ídolo colocado ahí por los pobladores. Sus aguas brotaban entre los peñascos de un pequeño cerro y actualmente, en las instalaciones de la planta de bombeo que lo drenó durante el porfiriato, está la sede del Museo Arqueológico de Xochimilco.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
El Museo Arqueológico de Xochimilco está donde se ubicaba el manantial de Acalpixcan./Imagen Alcaldía Xochimilco X

Ojo de agua de Nativitas Zacapan

Era un manantial caudaloso que formaba una alberca natural muy frecuentada por la nobleza del virreinato. Ubicado en la zona de Xochimilco-Tulyehualco, incluso el mismo virrey se instalaba junto con su familia en el convento de Fray Bernardino de Siena por varios días para visitarlo y disfrutarlo. Los frailes franciscanos le colocaron una cruz de piedra en el fondo.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
Aunque los manantiales se extinguieron, los canales de Xochimilco siguen vivos./Imagen Secretaría de Turismo de la Ciudad de México

Manantial de Tolxomulco

Era otra de las fuentes principales del sistema lacustre de Xochimilco, brotaba entre los espejos de agua del pueblo de San Jerónimo Pizahuizotl, cerca de lo que hoy es el embarcadero Nuevo Nativitas, que lleva a los canales principales. En él nadaban los patos xómotl (patos silvestres) y había un estanque dedicado al Ahuizotl, una bestia mítica de los mexicas. 

Los antiguos manantiales de Xochimilco
La zona se conserva a través del tiempo./Imagen Unsplash

Manantial de Quetzalapa

Estaba en el bosque de eucaliptos del pueblo de Santa María Nativitas y también era llamado el manantial “mariposa acuática”, porque ahí llegaban varias especies de estos hermosos insectos conocidos como papalotl en náhuatl. Era uno de los principales caudales que abastecían a la Ciudad de México hasta que se secó en la década de 1940 por la explotación de sus aguas.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
El agua y los manantiales eran sagrados para los antiguos habitantes./Centro de Estudios Históricos de Xochimilco Facebook

Manantial de Tzonmolco

Este era el manantial donde se estableció la ex hacienda de La Noria, dónde está la sede del Museo Dolores Olmedo. Tenía una misteriosa alberca natural y cerca de ahí había una gruta donde supuestamente vivía el Diablo, que se aparecía vestido de charro negro haciendo burbujear las aguas y enamoraba a las mujeres que lavaban en el ojo de agua.

Los antiguos manantiales de Xochimilco
El Centro de Cultura Ambiental Acuexcomac./Imagen mexicocity.cdmx.gob.mx

Los otros manantiales principales eran el Acuexcomac, donde hoy hay un Centro de Cultura Ambiental, el del Niño Jesús, el de Coapan (Coapa), el Nahualapa, el de San Bartolo y el de Tepetitlán. Las leyendas cuentan que las sirenas protegían y embellecían las de Xochimilco con su canto, pero desaparecieron cuando sus míticos manantiales se secaron. 

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