Una de las especies más llamativas que conocemos, las luciérnagas, podrían convertirse en una de las próximas en abandonarnos. Y es que en años recientes hemos visto amenazadas a especies como los rinocerontes, el conejo y hasta los koalas, pero la lista no para y ahora son esos bellos animales luminosos los que ya se encuentran en peligro de extinción.

Así lo reveló un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Tufts, publicado esta semana en la revista Bioscience. El peligro es muy elevado porque, según el estudio, son varias las causas que podrían poner fin a la vida de las luciérnagas en el planeta Tierra. El equipo de científicos, dirigido por Sara Lewis, establece que la pérdida de hábitat, la contaminación lumínica y el uso de pesticidas, son los factores que hoy amenazan las espectaculares noches que estos animales nos regalan cuando se juntan y encienden su luz.

Una investigación revela que las luciérnagas están en peligro de extinción

Foto: Cuartoscuro

Las amenazas contra las lucíernagas

Vamos por partes. La pérdida de hábitat es la principal amenaza contra las luciérnagas. Resulta que en los últimos años muchos manglares y zonas boscosas han desaparecido por diversos motivos (la intervención humana es uno de ellos, claro está), y eso provoca importantes disminuciones de su población, ya que muchas de sus especies dependen de condiciones específicas para completar su ciclo de vida.

Una investigación revela que las luciérnagas están en peligro de extinción

Foto: Cuartoscuro

En segundo lugar aparece la contaminación lumínica. No es la más popular, lo sabemos, así que vamos a explicarla. Este tipo de contaminación se origina por el uso desmedido de luz artificial, principalmente en las zonas urbanas. Y es que sí, tener luces artificiales en masa provoca un aumento en el brillo del cielo y reduce la visibilidad natural. Es por eso, por ejemplo, que en las zonas rurales el cielo parece tener más estrellas que el cielo de las ciudades (si tienes familiares en provincia, sabes muy bien de lo que hablamos).

¿Y cómo afecta lo anterior a las luciérnagas? Resulta que esa reducción en la capacidad de ver con naturalidad en la noche, provoca que los rituales de apareamiento de las poblaciones de luciérnagas no se pueda llevar a cabo con normalidad. “La contaminación lumínica estropea los rituales de apareamiento de las luciérnagas. Estas, para aparearse, dependen de la bioluminiscencia para poder encontrar y atraer a sus parejas, por lo que la luz artificial puede afectar gravemente en estos procesos”, 

El último factor es el uso de pesticidas y otros productos químicos. Aquí no hay mucho que explicar. La agricultura en una industria muy importante en todo el mundo y las cosechas son protegidas de las plagas con todo lo que es posible. Lamentablemente muchos productos destinados a esa protección son nocivos para las luciérnagas y las obligan a dispersarse, situación que eventualmente provoca la desaparición de sus poblaciones en el intento de encontrar un nuevo hábitat. (Volvemos al punto uno, esta especie requiere condiciones  específicas para completar su cilco de vida).

Una investigación revela que las luciérnagas están en peligro de extinción

Foto: Cuartoscuro

¿Qué se puede hacer? Como sucede con otras especies en peligro, las luciérnagas dependen ahora de nuestra intervención en su favor. Así como los plásticos, es posible que pronto debamos utilizar menos la luz artificial en las noches y esperar que gobiernos y organizaciones se pongan de acuerdo para generar políticas que defiendan sus poblaciones. Eso claro, si no queremos contarle próximamente a las nuevas generaciones que alguna vez existieron unos hermosos insectos con luz propia y no supimos salvarlos.