Ah, el mundo animal es increíble, y lo amamos por eso, porque nunca sabemos que nos enseñarán los animalitos. Casi siempre nos regalan momentos tiernos, pero hay veces en la que los momentos WTF?! salen a relucir, como en esta ocasión, que te presentaremos al mono más mañoso del mundo, que hizo pasar un incómodo momento a una turista. 

Este loco caso ocurrió en Bali, Indonesia, donde Sarah Wijohn, una joven neozelandesa, que andaba de vacaciones con su familia para celebrar su cumpleaños 21. Sarah es una amante de los animales, y claro que aprovecharía la ocasión para visitar algún lugar con animalitos que sólo se ven en la región, así que se aventuró a ir al santuario de los monos balineses con sus papás; porque claro, no es lo mismo verlos en su hábitat natural que en un horrible zoológico cerca de su casa.

Llegaron hasta el santurario, dieron el recorrido, y todo parecía ir a la perfección, todo cool. Ya para irse, Sarah le pidió a sus papas que le tomaran una foto con un bello mono balinés que andaba por ahí de curioso. Para fines recreativos, le pondremos Jaimico al mono, –aunque la verdad si se parece al de la caricatura–.

Sarah se acercó a Jaimico y, para sorpresa de todos, el mono no le hizo nada; bien, al menos hasta ahí todo iba normal. Jaimico se sentó en las piernas de la joven y se quedó quietecito para que les tomaran una foto. Pero no contaban con el mono saldría más chulo que bonito, cuando de repente y sin decir agua va, alcanzó a bajarle la parte de arriba del vestido a la pobrecita Sarah. Te pasas Jaimico, eso no se hace.

Si no nos creen, chequen el video y júzguenlo ustedes mismos. Sí se pasó de listo este mono. 

La madre de Sarah, Katrina, habló con Daily Mail sobre el mono que hizo pasar un mal momento a su hija: “Nos reímos mucho por el mono. En general, nuestra estancia en Bali ha sido increíble pero esto sin duda fue lo mejor del viaje “. Jiar, jiar, jiar, qué manchada. 

Al final, Sarah siempre va a recordar su cumpleaños número 21 por este mono, qué gacho. Pero bueno, todo quedó como un momento cómico y extraño. Y si se preguntan, a Jaimico no le pasó nada, seguramente nada más lo regañaron por tratar así a una invitada, pero nada más.