¡Grande! Niño inventa una máquina lavamanos para proteger a su familia de coronavirus

Luego de ver cómo el lavado de manos previene el coronavirus, un niño de 9 años inventó una máquina lavamanos para proteger a su familia.

Los niños tienen una capacidad de invención que los padres de familia muchas veces no notan o aprecian tanto como debería, sin embargo, quienes sí lo hacen muchas veces llegan a tener sorpresas gratas que los llenan de orgullo. Ese es el caso de la familia de Stephen Wamukota, un niño de Kenia que inventó una maquina lavamanos la cual protege a las personas de contraer el coronavirus. 

Como bien sabrán, lavarse las manos con agua y jabón es una de la medidas indispensables para evitar el contagio del COVID-19. A pesar de eso algunos no se sienten protegidos ante la emergencia sanitaria, pues si luego del lavado de manos tienen que tocar la llave del agua como que la cosa termina sin tener sentido. Y ya ni hablar de la gente que no cuenta siquiera con las herramientas para poder limpiarse las manos varias veces. 

¡Grande! Niño inventa una máquina lavamanos para proteger a su familia de coronavirus

Justo eso fue lo que motivo a Stephen Wamukota, un pequeño de 9 años, que luego de ver en un noticiero como el lavado de manos previene el contagio de coronavirus decidió crear una maquina lavamanos para que su familia y él pudieran hacer eso, pues en su casa no contaban con un lugar seguro para asearse las manos y protegerse de la pandemia.

En una entrevista que el padre de Stephen tuvo con una televisora local, el hombre explicó que hace poco había comprado madera para hacer un marco de ventana, sin embargo, un día llegó y vio que su hijo la había tomado para comenzar a construir la maquina de lavado de manos, así que en lugar de regañarlo el señor ayudó a su pequeño a afinar el invento que funciona con un pedal, el cual arroja jabón y agua a la persona que la utilice y sin la necesidad de que tocar el artefacto. 

Gracias a la maquina lavamanos Stephen se ha convertido en la persona más joven en conseguir el Premio Uzalendo de la Orden Presidencial de Servicio, uno de los máximos honores que se pueden recibir en Kenia. Y no sólo eso, sino que esto ha inspirado al niño a seguir su sueño de convertirse en ingeniero, algo que quiere hacer para inventar más cosas que ayuden a la humanidad.