No todos los días se sabe que un cine trollea a sus clientes, y menos si la mayoría de ellos son niños que sólo querían ver un live action de Pokémon. Es por eso que quisimos contar una breve historia que envuelve a la cinta ‘Detective Pikachu’, decenas de chamacos llorando de miedo y un sujeto oportunista que documentó todo en Twitter.

Verán, todo sucedió en cine de Canadá, donde un sujeto llamado Ryan George, quien trabaja para el sitio ScreenRant, tenía pensado ver la película. Todo marchaba de maravilla: decenas de chamacos llenos de emoción se sentaron en su butaca e hicieron su fiesta rutinaria previa a la función. Sin embargo, los problemas comenzaron cuando pasaron algunos adelantos.

En lugar de que pasaran tráilers de películas infantiles, como uno esperaría al entrar a ver una película que es parcialmente para el público más joven, comenzaron a mostrar cosas más macabras. De hecho, Ryan supo que algo andaba mal cuando empezaron con ‘Annabelle Comes Home’, así que decidió tuitear su experiencia.

“El cine donde estoy está pasando el tráiler de ‘Anabelle Comes Home’ antes de ‘Detective Pikachu’ NO MIREN NIÑOS OH NO”, dijo el sujeto en su primer post.

Así comenzó el espectáculo de lágrimas: varios chiquillos empezaron a llorar, pero el horror no terminó ahí. Después de una breve pausa mientras pasaban el adelanto de ‘The Joker’, comenzó el del reboot de ‘Child’s Play’ y, una vez más, los gritos de pánico resonaron en la sala.

“AHORA ES CHUCKY OH NO NIÑOS NO”, agregó después el sujeto.

Y para agregar una cereza en el pastel de traumas psicológicos infantiles, en vez de que los empleados proyectaran la película de Pikachu protagonizada por un carismático Ryan Reynolds, los niños vieron el inicio de ‘La Maldición de la Llorona’. Para ese punto, el lugar ya era un espectáculo de risas de padres sacadísimos de onda y llantos de niños bien paniqueados.

“OH DIOS MÍO ESTÁN PROYECTANDO LA LLORONA EN VEZ DE DETECTIVE PILACHU”, publicó finalmente Ryan George, que ya sin mucha pena estaba grabando toda la experiencia para compartirla con sus seguidores.

Obviamente, la mitad de internet consideró la anécdota como algo muy divertido, así que no tardó mucho tiempo en hacerse viral. Tal vez los pobres e inocentes chamacos no la pasaron muy bien durante la función, pero lo importante es que… no, esperen, el chiste es que nuestra infancia también fue dura; a todos nos pusieron películas de terror para reír a costa de nuestro trauma, así que es una ley de la vida. Es algo injusto, de cierta forma, pero se debe de hacer.