“No manches, pin&/e película tan babosa. ¿A quién se le va a estar olvidando un chamaco?”, fue lo que muchos escucharon cuando intentaron ver durante el recalentado Mi Pobre Angelito. Pues bien, ya tienen algo que restregar en la cara de ese alguien que no los dejó ver el clásico de la temporada navideña.

Con la consigna de “no vayan a dejar nada del mandado porque luego los taxistas se lo quedan”, una familia descendió en friega del Uber que los transportó hasta su domicilio ubicado en Monclova, Coahuila. Sin embargo, de todos los miembros de la desconocida estirpe no se hizo uno y, bueno, sí cargaron con todo lo de las compras, pero olvidaron bajar al más nuevo integrante de la familia. Así es, como si se tratara de un celular, dejaron botado a un pobre bebé.

“Siempre olvidan todo, los celulares, pero hoy sí se pasaron porque olvidaron a un bebé, olvidaron a un bebecito”, señala el conductor del Uber en grabación que ya debería estar analizando Chris Columbus, porque seguro sería un trancazo si se lleva al cine… o no. “Ahorita vengo aquí a entregarlo, es una calle de terracería (…), se bajaron todos, llegué al destino, bajaron todos, el mandado y todo”.

Hubiera estado cotorrón saber cómo fue que la descuidada madre del pequeño se dio cuenta que “como que algo se le había olvidado”, pero al menos quedó registrada la llamada de una mujer preguntando si de casualidad no se había quedado un chamaquito en el vehículo. Ya para ese entonces el chófer iba camino al lugar en que dejó a la familia de bebé para regresarlo.

Bueno, ya no deben sentirse mal quienes han olvidado celulares, lentes o carteras. Parafraseando a EPN: “hay lugares en los que están peor”.