Nuevas evidencias podrían comprobar la inocencia de Steven Avery

Si ustedes siguen la nueva serie de Netflix, Making a Murderer, no tenemos mucho qué explicarles respecto al caso de Steven Avery; pero para quienes no, resumidamente es una serie que sigue el caso judicial de Avery, quien fue encarcelado por 18 años por una supuesta violación, pero que en el 2003 se confirmó su inocencia tras pruebas de ADN.

 Al salir de prisión, Avery demandó al condado de Manitowoc, Wisconsin por $36 millones de dólares, lo que provocó enfado entre las autoridades. Poco tiempo después de su libertad fue nuevamente acusado pero por el asesinato de la fotógrafa Teresa Halbach, aunque muchos creen que se trata de una siembra de pruebas para llevarlo tras las rejas donde lo puedan tener más ‘checadito’.

Pues bueno, la serie registra todo su proceso que en realidad ha causado mucha controversia porque deja en duda la seriedad del departamento judicial en Estados Unidos, porque si se tratase efectivamente de una supuesta siembra de pruebas, sólo mostraría hasta qué grado llega la corrupción dentro del mismo departamento que se encarga de la ‘justicia’ -algo nada común, ¿verdad?-.

A decir verdad el caso de Avery es uno más entre muchísimos más, pero al convertirse en una serie-documental, indudablemente ha llamado la atención de varios ojos.

Pero bueno, el caso es que esta ocasión se han presentado nuevas pruebas que podrían demostrar la inocencia de Avery, aunque su mismo abogado -y hasta los creadores de la serie- creen que se trata de un tema bastante complicado y que aún falta mucho por delante, pero que este tipo de noticias alientan a continuar con su lucha legal.

Steven-Avery-Making-A-Murderer

Y es que esta ocasión se pone en duda respecto a las pruebas óseas que fueron entregadas a las autoridades. Resulta que declaraciones pasadas habían confirmado que se habían llevado algunos huesos que corroboraban que se trata del cuerpo de Teresa Halbach -quien supuestamente fue quemada-, pero esta ocasión se ha desmentido esta declaración ya que no se llevaron tal cual fragmentos de hueso sino fragmentos carbonizados, lo que pone en duda el por qué mentir con esta prueba y la veracidad de sus exámenes. Además, se ha cuestionado por qué en la escena del crimen no se llevó a cabo bajo los rigurosos y clásicos estándares policiacos,  ya que no se tienen pruebas de forenses y ni si quiera de fotógrafos que prueben que realmente el cuerpo se encontraba en la escena del crimen, las pruebas se enviaron a la comisaría previo al procedimiento que deberían haber seguido.

El juez de Avery ha comentado que este es un punto a favor, pero que no significa una victoria o la legitimidad de la inocencia de Avery. Aún falta un largo recorrido, pero cuando comienzan a salir estos extraños acontecimientos es cuando uno puede observar fijamente quién se tropieza primero.

 Steven Avery