ONU confirma que se cerró el mayor agujero en la capa de ozono registrado sobre el Ártico

Este 2020 ha sido una lluvia de malas noticias, eso ya todos lo sabemos. Por eso nos merecemos un respiro con una noticia positiva, una que seguro nos dará algo de alivio porque también resulta esencial para nuestra superviviencia como especie. Sucede que la ONU hizo oficial que el mayor agujero registrado sobre el Ártico desde 2011 en la capa de ozono, ya se cerró.

 

Sabemos lo que estás pensando, pero no. El cierre del agujero en la capa de ozono no se debe a que la gran mayoría de las personas se encuentra en cuarentena y el impacto positivo en los niveles de contaminación que eso generó (situación que por otro lado sí nos ha permitido observar algunos beneficios en ciertos lugares con la presencia de especies que ya no se veían muy a menudo).

Según Clare Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU, el confinamiento provocado por el coronavirus no fue factor para el cierre del agujero en la capa de ozono. En palabras recogidas por Reuters, cuando se le preguntó si los bajos niveles de contaminación que se registran en el mundo a causa de la pandemia habían tenido alguna influencia en el suceso, Nullis indicó que “no había ninguna relación con el COVID-19”.

ONU confirma que se cerró el mayor agujero en la capa de ozono registrado sobre el Ártico

Imagen ilustrativa: Pixabay

 De acuerdo con la BBC, la aparición de este enorme agujero sobre el Ártico fue tan inusual como su desaparición. Vientos fuertes atraparon aire frío sobre las capas heladas del Ártico por varias semanas y eso creó lo que se conoce como “vórtice polar”, el cual tiene la capacidad de abrir un agujero en el ozono como el que se registró.

Por fortuna, dicho vórtice se dividió en dos y permitió la entrada de aire rico en ozono que, sumado a una ola de calor inusual en la zona, ocasionó el cierre del histórico agujero. “Este agujero fue básicamente un síntoma del gran problema del agotamiento del ozono, y se cerró debido a los ciclos anuales locales, no a una curación a largo plazo. Pero hay esperanza: la capa de ozono se está curando, pero lentamente”, estableció el Servicio de Monitoreo Atmosférico Copérnico (CAMS).