Un día como hoy, pero de hace 96 años (en 1922), nació en Kologriv, Rusia, uno de los matemáticos más destacados del siglo XX. Se trata de Olga Ladyzhenskaya, una mujer que rompió las barreras políticas y sociales de la época hasta convertirse en una de las mentes más brillantes que se van visto en el campo de las matemáticas. Y por si fuera poco, su trabajo no sólo es fascinante, sino su vida misma.

Como mencionamos, Olga nació en una pequeña localidad rusa alejada de las grandes ciudades y centros de estudio. Sin embargo, su familia, alguna vez de la nobleza, tenía miembros reconocidos como su abuelo, quien fuera pintor, y su padre, Aleksandr Ladyzhensky, profesor de matemáticas. Desde pequeña, Olga demostró su talento para el razonamiento matemático, y comenzó a estudiar con su padre cursos avanzados de álgebra y sus derivados.

De este modo, cuando su padre fue arrestado y condenado a muerte por ser “enemigo del pueblo” en manos del régimen de Stalin, Olga tuvo la oportunidad de seguir estudiando gracias a su talento, suerte que no corrieron sus hermanas. Y así, pasando hambre y pobreza, logró cumplir su sueño de estudiar matemáticas cuando en 1943, fue admitida en la Universidad de Moscú después de haber sido rechazada por la Universidad Estatal de Leningrado. Su inteligencia la llevó a recibir un doctorado y, por ende, a dirigir el Laboratorio de Física Matemática en el Instituto Steklov.

Olga Ladyzhenskaya se especializó en ecuaciones diferenciales parciales al desarrollar métodos y procedimientos que siguen vigentes dentro de este campo. Y sus méritos no sólo se restringen al campo de estudio de las matemáticas, sino que ha influido en las investigaciones realizadas en aspectos meteorológicos, medicina cardiovascular, aerodinámica y más. En muchas ocasiones, ha sido comparada con el matemático estadounidense, John Nash, pues él también centró sus estudios en las ecuaciones diferenciales. Sin embargo, el trabajo de Nash recibió más atención e incluso se llevó el premio Nobel de Economía. En 2002, Russell Crowe protagonizó su biografía en Una mente brillante.

Joseph Stalin, dictador de Rusia / Getty Images

Olga murió el 12 de enero de 2004, a los 81 años de edad, de manera sorpresiva. En vida, recibió múltiples reconocimientos en su país y a nivel internacional. Se convirtió en un personaje aún más destacado no sólo por ser mujer, sino por siempre alzar la voz en temas sociales y políticos sin importar las consecuencias que pudiera afrontar ante la opresión del estado que no permitía puntos de vistas ajenos o contrarios a sus intereses.

Olga fue una de las muchas víctimas del comunismo opresor llevado por la Unión Soviética durante el siglo XX. Así como su padre fue condenado a muerte, muchos investigadores, científicos, escritores y artistas, fueron asesinados en nombre de la libertad e igualdad de un sistema que llevó a Rusia (y demás países) a uno de sus momentos más oscuros. Sin embargo, Olga Ladyzhenskaya fue capaz de dejar atrás todos los obstáculos, como el de ser mujer en un mundo liderado por hombres, hasta convertirse en uno de los estudiosos e intelectuales más importantes de su época que hoy se convierte en el protagonista del doodle de Google.