Los bullearon por comprometerse en KFC pero les organizaron una boda de ensueño

Nunca supimos lo que llevó a Héctor Mkansi a pedirle matrimonio a su novia, Nonhlanhla Soldaat, en un KFC de Sudáfrica: si fue porque se había gastado todo en el anillo o porque de plano ya no podía esperar más. Sin embargo, ya saben cómo se las gastan en redes sociales, pues a esta pareja le hicieron bullying hasta el cansancio, lo que motivó al restaurante y a un grupo de empresas a emprender una búsqueda incansable para darle a esta historia un final feliz y una boda de ensueño.

Todo comenzó en noviembre del 2019. La usuaria de Twitter @butterly_Anele, quien fue testigo de la romántica escena, sin dudarlo, compartió la imagen en su cuenta y con su lengua viperina, un texto escribió de forma descortés: “Hay hombres que están tan quebrados que se atreven a pedir matrimonio en KFC…no tienen clase, es decir, quién se atreve a comprometerse en un KFC”. La red social se dividió, ya que mientras algunos se divertían con su publicación, otros argumentaban que el amor no entiende de lugares.

Los bullearon por comprometerse en KFC, pero les organizaron una boda de ensueño

Twitter

Pero fue ahí, donde la cadena de pollo frito en Sudáfrica, salió a hacer justicia. Utilizando el mismo medio emprendió una campaña para encontrar a los enamorados en cuestión, “Ayúdenos a encontrar a esta bonita pareja…Mándanos alguna pista, puede haber una buena sorpresa para ti también. ¡Amamos el amor!”

Los bullearon por comprometerse en KFC, pero les organizaron una boda de ensueño

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Cuando Mkansi y Soldaat fueron localizados, la cosa se puso aún mejor. Ya no era solo KFC, pues de acuerdo con Insider, la famosa compañía de hamburguesas de Ronald McDonald, y reconocidas firmas de autos, smartphones , decenas de chefs, planners y joyeros se unieron a la causa, pagaron y organizaron una mega boda.

Nonhlanhla y Héctor, finalmente caminaron hacia el altar el 31 de diciembre del 2019, en medio de luces, grandes candelabros y un sofisticado salón en compañía de sus amigos, familiares y centenares de internautas, quienes siguieron la boda en vivo. Los novios tuvieron su boda de ensueño, mientras que la mala del cuento, terminó por poner privada su cuenta de Twitter, aunque esperamos que haya aprendido la lección.