El perfume es una arma multiusos para la mayoría de las personas. Algunos lo usan para intentar ser un poco más atractivos con esa persona especial, otros lo utilizan para tapar algunos olores extraños (nos han contado), y otros más para simplemente oler rico. ¿O a poco nos van a venir a decir que nunca han aplicado el famoso dicho de “Por si me besa, por si me abraza y por si se pasa”? ¡Esa ni sus mamás se la creen!

Tipos de perfumes hay muchos: hay algunos que son de aroma dulce, otros suaves, cítricos y algunos que tienen olores demasiado fuertes (los cuales por alguna razón son los favoritos de la mayoría de las mamás). Sin embargo, si algo tienen en común todos -o al menos la mayoría- es que tienen un olor agradable, ya que dudamos que alguien quiera andar por la vida oliendo mal a propósito o nomás’ porque sí.

A menos que seas seguidor de Etat Libre d’Orange, una marca de perfumes parisina que, para salirse de lo tradicional, desde 2006 se dedica a hacer fragancias con olores y nombres peculiares. Esta compañía cuenta con un catálogo de 34 perfumes, entre el que destaca uno llamado Secretions Magnifiques Secreciones Magníficas), que efectivamente le hace honor a su nombre ya que es una mezcla de olores de sangre, sudor, semen y saliva. WTF?!

Foto: Etat Libre d’Orange

Mientras uno se bañan después de hacer lo correspondiente y hasta le echan desodorante en aerosol al cuarto para que no quede huella, que no y que no (como diría Bronco), Etat Libre Dd’Orange ha decidido encapsular el olor a acto sexual y venderlo al público; un perfume que su creador, Etienne de Swardt, describe como un límite entre la pornografía y el romanticismo”. 

Cuando era adolescente, me preocupaba la crisis del sida, Secretions Magnifiques está muy conectado a los ochenta y a lo viral que fue el riesgo. Se me ocurrió que podía hacer un perfume que oliese exactamente como la situación, cuando no sabíais si te lanzabas a ello, o si te estabas protegiendo de lo que querías. Te encuentras en el límite entre la pornografía y el romanticismo, perdido entre la atracción y la repulsión. Se trata de un perfume con mucha dualidad.

Aunque Etat Libre d’Orange se ha destacado por los olores nada típicos que tienen sus perfumes, también lo ha hecho por la manera en la que fabrica sus fragancias, pues todas han sido creadas en los laboratorios de Givaudan y Mane -dos laboratorios internacionalmente famosos- que a diferencia de otros usan ingredientes naturales y materia prima. Uno de los perfumes que demuestran eso es el llamado I Am Trash, hecho con cosas recicladas.

Pues sí, no negamos que esto es muy “motherno” y que le da un nuevo aire a la industria de los perfumes, sin embargo, no sabemos si existan personas que aguanten oler a basura o semen todo el día. Peor aún, si uno de nosotros pueda soportar estar a lado de alguien que huela de esa manera. ¿Ustedes comprarían este producto? 🤔

Con información de: Excélsior