Siempre pasa que meses antes del 25 de diciembre ya vemos en todos los centros comerciales adornos para celebrar Navidad. Es bonito sentir como poco a poco el espíritu de las fechas decembrinas nos inunda a todos, pero nunca falta quien se anima a poner hasta el inflable del hombre de nieve antes de tiempo. Una familia se le adelantó a todos en su calle y les tuvieron que pedir ‘amablemente’ que los quitaran. 

Esta historia ocurrió en San Antonio, Texas, donde vive la familia Simonis. Justo terminando los festejos y sustos de Halloween, decidieron que era momento de poner las manos en acción y comenzar a sacar los adornos navideños aunque ya encarrerados decidieron montarlos justo afuera de su casa. Todo iba bien y tranquilo hasta que un día una carta llegó a su buzón. 

La Diamond Association Management & Consulting –pa’ pronto la asamblea de vecinos–, les dijo a los Simonis que era demasiado temprano para montar todas las cositas navideñas, así que de la manera más atenta pidieron que los quitaran y los pusieran unos días antes de que llegue Santa Claus (o el niñito Dios) hasta su hogar.

De acuerdo con el medio WOAL, el patriarca de la familia, Nick Simonis dijo que estaba molesto por la manera en la que se dirigieron a ellos. “Estoy sorprendido y enojado, la organización de vecinos tiene mucho tiempo libre”, dijo el señor Nick. Aunque los molestos vecinos piensan que lo hicieron por ser fanáticos a más no poder de la Navidad, todo esto tiene una explicación.

Resulta que la esposa de Nick, Claudia, tiene exactamente ocho meses de embarazo, así que quisieron adelantarse para no andar en la loquera cuando nazca su bebé. Al enterarse de esto, algunos vecinos decidieron relajarse un chorro y no fueron tan duros a los Simonis que quitaran sus adornos, es más, algunos hasta les hicieron segunda y aprovecharon el momento para también poner los suyos.

Al parecer el Grinch (o sus hijos) sí existen