Si algo nos ha demostrado internet, es que la realidad y la ficción pueden combinarse para mostrarnos fenómenos fantásticos. Tomemos como ejemplo a “Pikachu”, la misteriosa zarigüeya que, sí, fue bautizada con ese nombre en honor al icónico Pokémon de tipo eléctrico al que todos conocemos y amamos.

El animalito posee un peculiar color parecido al dorado debido a una extraña mutación genética, haciéndola lucir muy similar al personaje de Nintendo que ya mencionamos. Sólo digamos que le faltan las mejillas rojas y la capacidad de aplicar un “attack-trueno” a todas las criaturas que le caigan mal.

Pikachu - Zarigüeya

Las zarigüeyas pertenecen a una familia de mamíferos marsupiales conocida como didelimorfos, y son muy comunes tanto en Australia como en Latinoamérica. De hecho, nosotros los conocemos como “tlacuache” o “tlacuachi”. Este espécimen en particular es un poco distinto al que podemos encontrar en México, ya que parece más una tierna ardilla y no una rata sobredesarrollada.

Por eso es que a esas no le pueden poner como apodo “Cuca”.

Según la opinión de los expertos, el hecho de que Pikachu tenga un pelaje tan llamativo es un gran problema, debido a que le impediría sobrevivir en su hábitat natural. Sólo hay que pensarlo de esta forma: los depredadores sólo tendrán que guiarse por el animal dorado que sobresale entre todos los demás; prácticamente es como un letrero viviente que dice “cómeme”.

“Uno de los problemas con estas tonalidades de pelaje inusuales, particularmente si son claras, es que los pósum (zarigüeyas) son animales nocturnos, y el pelaje claro los hace un objetivo más obvio para depredadores como los búhos”, dijo la bióloga Kath Handasyde, de la Escuela de Biociencias en la Universidad de Melbourne.

Con tan sólo cinco meses de edad, Pikachu ingresó en un refugio de animales después de que lo encontraran solito en el bosque. Debido a que no pudieron localizar a su madre (que normalmente carga a todos sus bebés en su espalda), los trabajadores decidieron que permanecería ahí hasta que pueda cuidarse por sí mismo o un maestro Pokémon aparezca para reclamarlo.