Nos depilamos con pinzas, rastrillos, cera, láser, luz pulsada… Con el paso de los años, hemos encontrado distintas formas de remover el vello corporal, ya sea de manera temporal o permanente, para “lucir mejor”. Pero lo curioso es que antes, no había mejor método para “quitarnos” pelo que la naturaleza.

Ahora bien, esta nota no es para analizar los constructos sociales que nos llevan —sobre todo a las mujeres— a querer eliminar el vello del cuerpo bajo ideas erróneas de feminidad o higiene. No va por ahí.

Depilación láser para remover vello del cuerpo / Foto: Shutterstock

La pregunta es la siguiente: ¿por qué los humanos, siendo mamíferos y parte de los homínidos, no tenemos el cuerpo cubierto de pelo como el resto?

Y no, no hablamos de tu compa peludo que presume pelo en pecho. Nos referimos a que, sin importar edad, sexo o geografía, los humanos somos bastante lampiños en comparación con animales como leones, osos o mapaches… e incluso frente a nuestros parientes más cercanos como chimpancés, gorilas y bonobos.

Dato curioso: los otros mamíferos sin pelo son los rinocerontes y las ballenas.

Pelo en el cuerpo / Foto: Shutterstock

¿De verdad somos lampiños?

Primero lo primero: todas las personas tienen pelo en el cuerpo. Hay lampiños; es decir que tienen poco pelo. Pero en realidad, todos los cuerpos humanos tienen vello. La diferencia está en factores genéticos y hormonales que determinan su cantidad, color y densidad.

De hecho, de acuerdo con HealthLine, el cuerpo humano tiene alrededor de 5 millones de folículos pilosos, y nacemos con todos ellos (no se generan nuevos con el tiempo). Para que se den una idea (de pelos), en la cabeza tenemos cerca de 100 mil, por eso ahí el pelo es mucho más visible que en otras partes del cuerpo.

Además, existen dos tipos de vello:

  • Vello velloso: fino, claro y corto. Cubre casi toda la piel.
  • Vello terminal: más grueso, oscuro y visible. Aparece en zonas como cabeza, axilas, pecho o pubis.

Cada uno tiene ciclos de crecimiento distintos. Por eso, por ejemplo, con el cabello te puedes hacer una trenza a diferencia del pelo de la axila… ya si te alcanza para hacerte unas estilo Acapulco, lo recomendable es recortarlo y seguir adelante.

La cabeza es una de las partes del cuerpo humano que más densidad de pelo tiene / Foto: Shutterstock

Entonces… ¿por qué no estamos cubiertos de pelo?

Aquí entran varias hipótesis con la que no hay una respuesta única, pero sí teorías bastante interesantes.

Caminar en dos patas cambió todo

El bipedalismo (caminar erguidos en dos piernas) fue un proceso evolutivo que tomó millones de años. Muchos años. Desde los Australopithecus hace unos 4 millones de años, nuestros ancestros ya se desplazaban de esta forma. Esto cambió en cómo el sol pega en nuestro cuerpo. O mejor dicho, en dónde pega.

Mientras los animales cuadrúpedos reciben la radiación directa en la espalda o lomo, los humanos la reciben principalmente en la cabeza, hombros y parte superior de la espalda. Si ven el pecho y vientre de un gorila, tiene mucho menos pelos…

Un hermoso gorila / Foto: Shutterstock

Por eso, una hipótesis plantea que nuestros ancestros conservaron más pelo en la cabeza para protegerse del sol, mientras el resto del cuerpo fue perdiéndolo. De hecho, algunos científicos como el doctor Steven E. Churchill, sugieren que el cabello largo pudo haber funcionado como una especie de “sombrilla natural” para cubrir cuello y hombros. Y por eso crece más que el resto.

Este dato te sirve para cuando tu mamá te regañe por dejarte la mata larga. La respuesta es que sí estás en una etapa, pero evolutiva.

Brad Pitt con el cabello largo en los 90 / Foto: Shutterstock

Sudar para sobrevivir

La otra gran teoría tiene que ver con la regulación de la temperatura. Antes de desarrollar herramientas complejas de caza, nuestros ancestros aplicaban la de violín huasteco y cazaban por persistencia: perseguían animales a través de las sabanas abiertas hasta agotarlos.

Para hacer esto en ambientes como la sabana, la clave era no sobrecalentarse. ¿Y cómo evitas sobrecalentarte? Sudando. De acuerdo con Science Direct, el cuerpo evolucionó para eliminar los vellos del cuerpo y se diera el proceso de enfriamiento de manera más eficiente.

Menos vello es igual a mejor evaporación del sudor que, a su vez, da como resultado mayor resistencia física. Aunque hay estudios que cuestionan esta idea, sigue siendo una de las explicaciones más aceptadas.

Sudor en el cuerpo / Foto: Shutterstock

Dejemos que la evolución haga su trabajo

No es que el pelo se quede o se vaya por estética, sino que todo obedece a un orden natural, un proceso de millones de años para poder vivir aquí y ahora. Ese proceso evolutivo, parece, nos permitió movernos mejor, regular nuestra temperatura y adaptarnos a nuevos entornos.

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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