Lunes, el día más difícil de la semana porque después de haber estado dos días acostado en tu cama, ahora te tienes que levantar para ir a trabajar. La situación empeora cuando además de ser lunes, te das cuenta que el horario ha cambiado y que ahora te tienes que levantar “más temprano” e incluso sales de tu casa cuando todavía está oscuro. 

Estas son una de las tantas cosas que a nadie le gusta del horario de verano, mismo que cambió este domingo y que ahora muchos padecen pues según “se duermen menos horas”. Pero, ¿realmente esto es cierto? Y sobre todo, ¿realmente sirve el cambio de horario?

Ventajas

Primero hablemos del lado “positivo” que tiene el horario de verano. Como ya se ha dicho muchas veces, el propósito del cambio de horario es aprovechar por más tiempo la luz natural y ahorrar energía. Ahora, a pesar de que sales cuando todavía está oscuro, llegas a tu casa a las 7:00 u 8:00 de la noche y todavía hay luz. O sea que digamos que te rinde más el día.

Desventajas

Al momento de quitarnos una hora de sueño, el cuerpo se siente más cansado y con más ganas de volver a dormir. Pero esto no es lo único que ocasiona el horario de verano en nosotros, ya que también hay muchas otras cosas que resultan un tanto delicadas, por ejemplo, la salud.

De acuerdo a Milenio, en 2008 investigadores del Instituto Karolinksa de Estocolmo, Suecia, concluyeron que los ataques cardiacos aumentaban ligeramente durante las tres primeras semanas del cambio de horario, y disminuían cuando se hacía el cambio al horario de invierno. 

También el reloj biológico se ve afectado, pues se altera la producción de insulina por la mañana y por ende nuestro metabolismo no nos ayuda a digerir bien el desayuno. 

De igual manera están los cambios de humor, pues para acostumbrarse al horario de verano el cuerpo tiene que tomarse hasta una semana. En ese lapso hay una gran disminución de productividad y sobre todo irritabilidad. 

De acuerdo a un estudio publicado en 2012 en el Journal Applied Psychology, la falta de sueño hará que tardes más en hacer las cosas y también ocasionará que pierdas el tiempo en internet o en otras cosas.

Y bueno, ¿realmente se ahorra energía?

Como dijimos en un principio, el propósito del horario de verano es aprovechar más las horas de luz y la energía. Esto comenzó a aplicarse en Alemania en 1916 en el marco de la Primera Guerra Mundial y el objetivo era el mismo.

Sin embargo, un estudio elaborado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, calculó que el ahorro de energía ronda entre el 0.5 y el 0.03 por ciento, o sea prácticamente nada.

¿Entonces?

Al menos en España el cambio de horario es obligatorio debido a que es una regla que tienen que seguir todos los países pertenecientes a la Unión Europea. Esta normativa data de 1981 y se renovaba cada cuatro años hasta 2001, cuando se determinó que el cambio de horario se aplicara de manera permanente.

En Estados Unidos, Canadá y algunos países de Latinoamérica como México también lo hacen bajo el argumento del ahorro de energía. En un estudio elaborado en 2014 por la Comisión Europea, el cambio de horario es positivo pues así más países comparten el mismo horario y ayuda al mercado interno. Es decir, en realidad son beneficios económicos, y no el bienestar del ser humano en sí.

Así que para que sobrevivas tanto al lunes como al cambio de horario, aquí te dejamos unas buenas reacciones de Twitter: