Ya no hay garantías. Ni siquiera esos héroes que nos proveen de exquisitas guajolotas se salvan del agandalle que permea a la CDMX, el Estado de México y todo lugar que se les ocurra. Ahora hasta el de los tamales se tiene que andar a las vivas. Así no pin%&es se puede.

Las cámaras de videovigilancias de las que están provistas varias zonas del Valle de México lograron captar el momento en que un noble tamalero fue víctima de un asalto… como se puede observar en las imágenes, las autoridades nunca hicieron acto de presencia. Pero ahhhh, ¡qué chingón quedó grabado el momento!

De acuerdo con la cuenta Twitter que se encargó de difundir la grabación (Alertas Urbanas), el lastimoso hecho sucedió en Santo Tomás Chiconautla, Ecatepec. Sí, en el Estado de México… aunque, no nos hagamos, pudo haber ocurrido en cualquier otro lugar.

Según se puede apreciar, el crimen contra una de las principales fuentes de la dieta diaria del mexicano cábula ocurrió por la noche del pasado 9 de abril. El tamalero iba en su triciclo ofreciendo los de verde, mole, rajas y de dulce, cuando fue abordado por un par de sujetos que iban a bordo de un automóvil…

Por lo que se puede inferir, uno de los delincuentes consiguió detener el recorrido del joven chambeador solicitándole uno de dulce (que porque los de verde pican…. utssss). En el momento en el joven estaba buscando el tamal solicitado, fue cuando el gandalla procedió a intentar arrebatarle el fruto de su trabajo.

Luego de unos segundos de forcejeo (y por ahí unas palabras de intimidación del otro fulano) el asaltante parece que consigue su cometido, sube al auto, el cual se echa de reversa para emprender la huida, dejando al de los tamales junto a su triciclo.