Lo que debo de saber
Para Semana Santa la recomendación principal es viajar por México y conocer una nueva cara de nuestro país.
Ya estamos cerca del primer gran descanso del año, y como siempre la principal recomendación es aprovechar la Semana Santa para viajar por México y ver desde la primera fila el mosaico de cultura, gastronomía y naturaleza de un país que lo tiene todo y más. Un lugar tan extraordinario que conjunta, como en una sinfonía, ecosistemas únicos con pueblos y culturas únicas.
Aunque las fechas varían según el trabajo, y algunos empleados solo tienen unos pocos días, este año la Semana Santa ocurrirá del 29 de marzo al 5 de abril, tiempo suficiente para explorar paisajes a los que nunca hemos ido, probar nuevos sabores, maravillarse con pueblitos inadvertidos y hasta contemplar con nuestros propios ojos las formas de vida más antiguas de la Tierra.
La idea es escaparse del bullicio cotidiano y darle a nuestro cerebro un descanso necesario, tras un año lleno de noticias abruptas y de momentos estresantes que sin duda desgastan nuestra energía y las ganas de seguir adelante. Después de todo, emprender una travesía es la mejor manera de respirar y, sobre todo, de conocer una nueva versión de nosotros mismos.
¿Por qué viajar en México en este precioso momento?
En un mundo caótico, en el que constantemente se cambian las condiciones y los requisitos de viaje y de seguridad, nada como quedarse en casa y disfrutar de cerca las bellezas de México, este lugar del mundo en el que estamos a solo una letra de la magia absoluta.
Y es que nuestro país es la combinación de una serie de atributos que no hay en otro lugar del mundo; nos referimos a una colección de parajes diversos que se adaptan a los viajeros más exigentes: buena comida en todas las regiones, zonas arqueológicas para conocer la historia absoluta, pueblitos eternos, experiencias que estimulan los sentidos y, por supuesto, el mar, el bosque, la selva y hasta el desierto.
Por si lo anterior fuera poco, la Semana Santa de este año promete literalmente el clima perfecto. Según los registros meteorológicos, a finales de marzo y principios de abril nuestro país se llena de cielos despejados y de temperaturas cálidas en casi todo el territorio que oscilan entre los 26 y los 11 grados.
Seis viajes imperdibles por México
Con todo esto en mente, hemos seleccionado seis lugares que lo tienen todo: paisajes que parecen obras de arte, cielos estrellados profundos, aire extremadamente limpio, experiencias que tienen que ser vividas al menos una vez y toda la tranquilidad necesaria para que esta Semana Santa sea única y nos permita escapar, aunque sea por unos días, del estrés cotidiano.
Apagar el calor con una cascada gigante.
San Luis Potosí
Entre todos los atractivos que tiene la Huasteca Potosina, se encuentra la fascinante Cascada de Tamul, cuya altura ronda los 105 metros. Además de ser el salto de agua más grande de San Luis Potosí, su entorno natural es privilegiado, ya que está enmarcado por el encuentro de dos ríos, el Gallinas y el Santa María.
Su nombre proviene de la lengua teenek y significa “lugar de cántaros”; este topónimo nació de la creencia de que los dioses usaban trastos de barro para verter el agua con fuerza sobre los ríos.
Acampar en la naturaleza
Hidalgo
En el corazón del Mineral del Chico existe un lugar para internarnos en el verde más verde de México; se trata de Las Ventanas, un paraje que ofrece decenas de actividades para los entusiastas de la naturaleza. Desde caminatas entre densos bosques de oyamel, pino y encino, observación de aves endémicas, hasta la tranquilidad de dormir con un cielo brillante encima y el apapacho de una fogata.
Los visitantes de Las Ventanas tienen varias opciones para pasar la noche, ya sea que acampen en las zonas permitidas o permuten en uno de los tantos albergues rústicos que hay en la zona.
Disfrutar del Pacífico
Oaxaca
La costa oaxaqueña es una de las más asombrosas del mundo. Mar totalmente azul, arena suave, un sol potente y un grupo de playas que se adaptan a todos los gustos y necesidades, ya sea si se viaja solo o con la familia.
Si se busca fiesta y diversión, está Puerto Escondido. Si se prefiere una atmósfera bohemia y mar abierto, nada como Mazunte. Por otro lado, si lo que se quiere es ver atardeceres brillantes, siempre tenemos a San Agustinillo. Lo hermoso de este viaje es que cada quien decide lo que quiere.
Travesía corta por el sur
Chiapas
Si lo que se busca es conocer de cerca la esencia milenaria de México, nada como ir al sur, en particular a Chiapas, un estado que literalmente lo tiene todo: cultura, historia, ecosistemas notables en el país, pueblitos para perderse y una gastronomía asombrosa.
Recomendamos empezar el viaje en Tuxtla Gutiérrez para visitar el Cañón del Sumidero; después recorrer Chiapa de Corzo y San Cristóbal de las Casas y, finalmente, pasar el día entre las Lagunas Montebello y las Cascadas del Chiflón.
Recorrido de pueblos mágicos
Puebla y Morelos
Para los que tengan pocos días, una opción es organizar un itinerario que combine los pueblitos de Morelos y Puebla. Este pequeño viaje es la posibilidad de disfrutar la diversidad cultural, histórica y natural del centro de México.
Las opciones son muchas, pero algunos destinos son simplemente imperdibles; hablamos de Atlixco, Cholula, Cuetzalan, Tepoztlán, Tlayacapan y, por supuesto, Xochitepec, donde coexisten jardines botánicos con zonas arqueológicas poco conocidas.
Paisajes surrealistas en Cuatro Ciénegas
Coahuila
Para los más aventureros, nuestro consejo es tomar un avión rumbo al norte del país para ver de cerca un oasis de vida, ciencia y horizontes que parecen de otro planeta.
Conocido como los “Galápagos de México”, este sitio nos ofrece un laboratorio vivo en el que podremos conocer setenta especies de plantas y animales totalmente endémicos, y recorrer las Pozas del Valle donde viven los estromatolitos, esas estructuras microbianas que son consideradas las formas de vida más antiguas de la Tierra.
