Un joven de 29 años fue sentenciado a 15 años de prisión después de declararse culpable por posesión de drogas (cocaína) con intenciones de distribuirla. El problema, en realidad, es que el sujeto no traía cocaína… sino leche en polvo. Así como lo lee, así como lo oye. Cody Gregg fue arrestado el pasado mes de agosto, pero apenas llegaron los resultados del laboratorio que muestran que la famosa cocaína en realidad es leche en polvo.

Gregg se encontraba en un vecindario de Oklahoma City en su bicicleta y sin playera, muy casual. La policía lo intentó detener porque no traía las luces traseras. Sin embargo, Gregg huyó de los oficiales unas tres cuadras en la bici para luego huir a pie. Cuando lo detuvieron, hicieron una revisión de sus cosas y encontraron una bolsa llena de polvo blanco que parecía ser cocaína. BUSTED!

Gregg fue arrestado y llevado a la prisión del condado de Oklahoma donde, según algunos medios, emitió una declaración de culpabilidad, pero no porque en verdad estuviera admitiendo la posesión, sino para poder dejar esa prisión, específicamente, de la cual se han hecho reportes sobre su seguridad e higiene tanto para los prisioneros como los trabajadores. Es decir, Gregg quería salir de esa prisión la antes posible y por eso se declaró culpable.

Después de que la corte recibió los resultados del laboratorio que comprobaron el “error”, Cody Gregg pidió retirar los cargos de culpabilidad y así fue como su caso fue desestimado. La policía asegura que una primera prueba rápida, dio positivo a cocaína. Gregg fue liberado el viernes 11 de octubre.

No es la primera vez que la policía se equivoca de este modo. En 2015, de acuerdo con Vice News, un hombre de 64 años fue arrestado por traer cristales de metanfetamina en su auto (hicieron la prueba y dio positivo, aseguraron). Sin embargo, no era cristal ni ningún tipo de droga sino (y prepárense para esto) glaseado de dona. Por supuesto, el Walter White de esta historia demandó al estado y recibió una compensación de más de 37 mil dólares.