¿Se acuerdan cuando abrían su correo para chatear a través de MSN? No había Whatsapp y nuestros celulares no permitían que los mensajes de texto lucieran bien. Mientras esperabas la respuesta de tu crush, te ponías a revisar la bandeja de entrada llena de lo que ahora conocemos como notificaciones de Hi5, algunos valientes con MetroFLOG y MySpace. 

Por ahí también se colaba una que otra cadena que alertaba a la comunidad que en los cines, en los asientos pues, estaban colocando jeringas infectadas de VIH/sida con un mensaje aterrador de bienvenida. Ni qué decir de aquellos mensajes en que estabas obligado a reenviar la información para evitar que Dios dejara caer toda su furia sobre ti y tus seres queridos, o por aquellos de los siete años de mala suerte… 

Todas esas cadenas de fake news que nos parecen tan lejanas, no han dejado de existir, simplemente evolucionaron con las plataformas sociales y la forma en que la sociedad se comunica. Ahora, el pan de cada día en Whatsapp es la cadena que altera sobre un posible golpe de Estado en el país o la posibilidad de crear un tuit completamente falso. Ahora, todo eso también es posible en Instagram, una de las redes más amables. 

En las últimas horas ha estado circulando una imagen en que se advierte lo siguiente: Todo lo que has publicado en Instagram, incluidas fotos y mensajes eliminados, se harán del dominio público y podrán utilizarlas en tu contra, incluso, en una corte. Aquí les dejamos el mensaje completo: 

No olviden que mañana entra en vigor la nueva regla de Instagram donde podrán usar tus fotos… Podrán ser usadas en la corte en casos en tu contra. Todo lo que hayas publicado, se hace del dominio público desde hoy, incluso los mensajes que han sido borrados o las fotos que ya no están disponibles. No cuesta nada un copiar y pegar, es mejor prevenir que lamentar. 

Channel 13 News habló sobre los cambios en las políticas de privacidad de Instagram. No le he dado a Instagram o cualquiera relacionado, el permiso para que utilicen mis fotografías, información, mensajes, publicaciones del pasado ni del futuro. Con esta declaración, le dejo claro a Instagram que tiene estrictamente prohibido divulgar, copiar, distribuir o tomar acciones en mi contra con base en este perfil y su contenido. La información de este perfil es privada y confidencial. La violación de mi privacidad puede ser castigada con la ley…

NOTA: Ahora Instagram es una empresa pública. Todos los usuarios deben publicar una imagen como esta. Si lo prefieren, pueden copiar y pegar esta. Si no publicas un comunicado al menos una vez, estarás permitiendo que la información en el perfil sea utilizada. Instagram NO TIENE MI PERMISO PARA COMPARTIR IMÁGENES NI MENSAJES”.

Instagram respondió al decir que nada de lo que se dice en esa publicación es real. Sin embargo, surge la pregunta del millón que nos hemos hecho por encima del agua: ¿Somos dueños de lo que publicamos en la red social? Esto es muy distinto a lo que es privado y lo que deja de serlo. Al usar una plataforma como Instagram permitimos que nuestra fotos queden a la vista del público (incluso si es perfil privado, nuestros seguidores pueden verlo), pero algunas cosas siguen siendo confidenciales (información personal, sobre todo). 

Nosotros somos dueños de las imágenes que publicamos en Instagram y la red no tiene derecho a reclamar como propio el contenido, pero tiene una licencia (mucho más complicada que un sí y un no con todo y su explicación) para poder utilizarlo. Los famosos repost son un buen ejemplo en el que se cita el autor o la fuente/perfil de procedencia. Cuando abres un perfil, le das permiso a Instagram de utilizar tus imágenes sin retribuciones, pero no significa que sea dueña del contenido. 

Las marcas de agua han sido una de las opciones que se han propuesto para proteger el material, pero la realidad es que se vería “feo” en una plataforma que busca hacer atractivo el contexto de una persona a través de imágenes. 

En realidad, desde hace algunos años Instagram tiene la facultad de utilizar tu contenido en imágenes. En 2015, por ejemplo, surgió un debate en relación a este tema, pero que no pasó a más. En otras redes sociales (cof, cof Facebook) el debate de la privacidad ha incrementado, irónicamente, mientras los usuarios permiten que ciertas aplicaciones accedan a su información. El mejor ejemplo de esto es la app que tomaba imágenes del usuario para retocarlas y hacerlos ver viejos, como personas del sexo opuesto y más. Esta app solicitaba acceder a la información. 

La imagen que ha circulado en Instagram y se hizo viral, es fake. No hay una “nueva regla” de Instagram y no podemos “prohibir” a la plataforma que utilice nuestro contenido a través de ese mismo post. Pero quizá, sólo por curiosidad, deberíamos echarnos un clavado en las políticas de privacidad de Instagram para saber en qué aguas navegamos. 

Hace apenas unos días, se anunció una nueva herramienta en Instagram (disponible sólo en Estados Unidos) en la que los usuarios podrán reportar fake news dentro de la plataforma. Si un usuario detecta una publicación con información falsa, entonces podrá reportarlo, y el post será enviado a un equipo que revisará los datos. Si es fake, entonces será removido de las búsquedas y cualquier publicación con hashtag, pero seguirá apareciendo en el timeline de la persona que sigue esa cuenta.