La carrera por conquistar el espacio aún no termina. A pesar de los grandes avances de la NASA y Space X, Rusia insiste en aventajar con un paso más allá y ahora están a punto de lograrlo, al menos en cuanto a distancia se refiere. Junto con la colaboración de Francia, planean poner en órbita el satélite Spektr-M, a 1.5 millones de kilómetros de distancia de la Tierra, desde donde funcionará como un observatorio internacional para el estudio de la radiación de los agujeros negros, objetos espaciales y ya de paso, buscarán algún tipo de vida extraterrestre.

Tal como lo leen, aunque lo que buscan no necesariamente tendría que ser un extraterrestre con patas o un alienígena como tal, el Spektr-M, será el sucesor del Observatorio Espacial Herschel, que estará analizando las bandas de ondas similares  y para observar la evolución química en el universo, por lo que el hallazgo de la más pequeña partícula viva, resultará toda una revelación.

Spektr-M: el satélite con el que Rusia y Francia buscarán vida extraterrestre

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La noticia se da después de que la Agencia Espacial Federal Rusa, consiguiera cerrar el acuerdo con Francia para concretar el lanzamiento del satélite, pero antes de que los astrónomos pudieran brindar con su respectivo ‘shot’ de vodka, todos se quedaron con cara de ‘E.T,’ cuando les informaron que el gobierno de Vladimir Putin había decidido hacer ajustes al presupuesto destinado para la misión, por lo que ahora, los científicos tendrán que esperar al menos hasta el 2025 para lanzar el  Spektr-M.

Pero hasta eso les convino, pues ahora, de acuerdo con Notimex, el Centro del Astro Espacio del Instituto Lebedev de Física, responsable de la misión buscará que otros países como China, Italia o Corea del Sur,  se unan al proyecto que sin duda traspasará fronteras.

Spektr-M: el satélite con el que Rusia y Francia buscarán vida extraterrestre

Hasta ahora, los ingenieros rusos han presentado una maqueta a gran escala, en forma de parasol o antena parabólica, que incluye un mecanismo de despliegue de la plataforma principal. Las estructuras en forma de sombrilla,  se ensamblaron desde el 2014 en la ciudad siberiana de Zheleznogorsk. En teoría, la sombrilla de 15 metros se  desplegará y protegerá del Sol al telescopio espacial que llevará el  Spektr-M, después de que el observatorio llegue a su posición operativa en el punto mejor conocido como L2 Lagrangiano.

Sin embargo, otro de los desafíos será buscar una nave espacial que pueda poner en órbita al Spektr-M, pues el satélite también incluirá una antena de 45 metros de diámetro, una tarea nada fácil para todas aquellas naciones que se unan a la misión. A la mejor, después de todo, tendrán que ceder y pedir asistencia a la NASA o a Space X.