El pasado 8 y 9 de mayo, en el Hospital General de Massachusetts, en Boston, se llevó a cabo una cirugía histórica: el primer transplante de pene en Estados Unidos. El paciente se llama Thomas Manning

, quien a sus 64 años se sometió a la cirugía que duró más de 15 horas y quien actualmente se encuentra en una positiva recuperación en el hospital.

Los doctores a cargo fueron los líderes del equipo quirúrgico, el Dr. Dicken Ko y el Dr. Curtis L. Cetrulo, quienes han dicho que se encuentra cautelosamente alegres debido al exitoso transplante, pero que tienen muy en claro que es un terreno desconocido para ellos así que se encuentran alertas.

 

doctores transplante pene

 

Ellos ven esta cirugía como un experimento que busca lograr una mejoría en la calidad de vida para todas aquellas personas que han perdido este órgano, remarcando que en Estados Unidos hay un gran número de personas con esta condición, entre ellos veteranos de guerra, así como pacientes con cáncer y víctimas de accidentes.

Los doctores explicaron que en Estados Unidos se han registrado un gran número de suicidios de personas que no logran lidiar con los problemas psicológicos que representa el no tener este órgano, personas que tratan de vivir en el anonimato y que debido a su condición creen que es imposible llevar una vida normal y con un acercamiento sexual o íntimo.

Tan sólo del 2001 al 2013, 1,367 hombres de la fuerza armada sufrieron lesiones genitourinarias en Irak o Afganistán, según el Departamento de Defensa de Registro de Trauma, en su mayoría son personas menores de 35 años, quienes sufrieron la pérdida del órgano debido a bombas caseras.

Por esta razón los doctores han hecho hincapié en la importancia psicológica que representa esta cirugía, siendo una posibilidad de ofrecer una ‘vida nueva’ a las víctimas. Explicaron que si todo va con forme a la marcha buscarán incentivar más cirugías en futuro, así como lograr una campaña que muestre la importancia por donar nuestros órganos o de nuestros seres queridos.

El equipo de Massachusetts tardó tres años preparándose para esta cirugía, hicieron pruebas con disecciones meticulosas en laboratorios y con cadáveres para trazar la anatomía y analizar el desarrollo de los tejidos.

El punto “negativo” de dicha cirugía es que los pacientes deben tomar de por vida un medicamento anti-rechazo, el cual a la larga puede producir problemas de salud como cáncer o daño renal, por lo que actualmente los doctores están investigando de qué forma eliminar estos medicamentos, pensando más en los pacientes jóvenes.

A nivel mundial sólo se sabía de dos intentos de transplante de pene, uno en el 2006 en China, el cual resultó fallido y otro más en Sudáfrica en el 2014, mismo paciente que logró tener un hijo años posteriores a la cirugía.

Por el momento los próximos transplantes están pensados exclusivamente en pacientes que hayan perdido su órgano por algún accidente o enfermedad, señalando que es de mayor importancia ya que seguramente muchas personas que estén buscando el cambio de sexo creerán que esta es una alternativa.