Un mundo nos vigila: Drone capta a pareja echando pasión en una iglesia

Aunque muchos bromeamos al respecto, la neta es que las personas cada vez tenemos menos privacidad en nuestro día a día, un arma que puede ser de doble filo, ya que si bien eso puede ser de ayuda para localizar a personas que se meten en problemas con la justicia, también comos conscientes de que uno ya no puede hacer nada sin la seguridad de que nadie se enterará posteriormente. Algo así como el ‘Big Brother’ de la vida real.

Claro que tampoco puedes esperar hacer cosas en lugares inapropiados y que nadie sepa lo que hiciste, a menos que de verdad tengas muchísima suerte. Sino nomás’ pregúntenle a la pareja del video que les vamos a mostrar hoy (si es que no lo han visto, claro), la cual se puso a echar pasión en la parte alta de una iglesia, algo que fue captado por un drone que volaba por el lugar.

El clip muestra al dispositivo sobrevolando en lugar donde se encuentra ubicada la iglesia y a primera vista puede pasar como un video común y corriente que se dedican a grabar las personas que poseen este tipo de aparatos. Sin embargo, basta con ponerle atención para ver a la pareja de tórtolos dándole gusto al gusto en la parte de arriba, sin medida ni clemencia como diría el gran Julio Jaramillo.

Lo más gracioso es el plot twist que hay al final, pero bueno, mejor vean de qué estamos hablando jajaja: 

Evidentemente el video –que fue grabado en 2016 pero que por alguna razón ha resurgido en redes sociales– ha dividido opiniones, pues mientras unos afirman que hacer esto en una iglesia es una gran falta de respeto, otros están conscientes de que la neta el cuerpo tiene necesidades que hay que satisfacer, y poco importa el lugar o el momento cuando eso sucede. O bueno, eso nos han dicho, quién sabe la verdad.

En fin, una cosa nos queda clara después de esto: no hay nada como tener intimidad en cuatro paredes. Porque ya sean los drones, Google Maps, o cualquier persona que tenga un celular a la mano y esté en el momento preciso, uno nunca está a salvo del ojo público. ¡Un mundo nos vigila!