Uno sabe que tener perritos, además de significar tener lenguetazos 24/7 y escuchar patitas en el piso cuando uno llega de trabajar, también implica tener algunos precauciones, tales como no dejar los zapatos a la vista de estos suaves amigos, educarlos para que no masquen los papeles que dejas en el escritorio e incluso, cerrar todas las puertas de la casa para evitar que se metan a las habitaciones a hacer cualquier destrozo.

Sin embargo, si tu perrito es “tremendo” –como diría tu jefecita– entonces también deberías agregar “No dejar a mi perrito encerrado en el coche”. Y no lo decimos sólo porque no deberías hacerlo, ya que es cruel que dejes a un animalito encerrado en un lugar donde hace mucho calor, sino porque en un descuido podrías estar persiguiendo a tu perrito mientras está al volante. 

Si bien en las caricaturas hemos visto situaciones en las que los perritos toman el volante y se la pasan haciendo destrozos, una vez más la realidad ha superado la ficción gracias a un perrito en Florida, quien se dispuso a conducir un auto y que dejó varios daños materiales mientras estaba dando vueltas y dando el rol por el lugar. 

El pasado 21 de noviembre, varios vecinos llamaron a la policía para reportar que un automóvil estaba dando vueltas en reversa en una calle que no tenía salida, esto en un suburbio de Florida. En el lugar, los uniformados descubrieron que efectivamente el auto en cuestión estaba siendo conducido por un perrito labrador negro, quien al parecer activó la reversa del auto por accidente.

Una vecina de nombre Anne Sabol, dijo a las autoridades que al parecer el perrito estaba muy feliz porque había sido rescatado por su ahora dueño, quien dejó el auto encendido y que de alguna manera ayudó a que e¡su amigo peludo de cuatro patas diera un paseo por el vecindario.

A pesar de lo bizarra de la situación, al final la policía pudo detener a este peludo prófugo de la justicia, quien sólo tiró un bote de basura y un buzón durante su recorrido en auto. Menos mal que nadie salió herido durante el trayecto del perrito, aunque ahora los humanos ya tenemos una segunda razón de peso para no dejar a nuestros perros en el auto.

Con información de: Excélsior