Su único delito fue querer “aspirar” cosas buenas… ehhh, bueno y otros detallitos.

A la policía de Francia -siendo más precisos, la de la ciudad de Toulouse- le vieron cara de Profeco, ya que una señora de 46 años se presentó en una comisaría para solicitar le echaran la mano para comprobar si la calidad de unos sobrecitos de cocaína que tuvo a bien adquirir vía internet era la ideal para proceder a darse un atascón.

Sin decir agua va, la doñita -cuya identidad no fue dada a conocer- llegó a la recepción y, con un cuchillo, procedió a abrir los paquetitos que llevaba consigo: uno del polvito blanco y otro más de crack. “No quiero que la gente muera de una sobredosis”, justificó la precavida consumidora.

Efectos-Cocaina

Ya que a primera vista se podía ver que la señito no les mostró talco, los oficiales procedieron a la detención de rigor, sin embargo, tiempo después la mujer fue puesta en libertad… claro, en un futuro tendrá que comparecer ante un tribunal que determinará si amerita alguna sanción por su atrevimiento. Se espera que, de menos se le dé un tratamiento contra las adicciones.

Según reporta el diario 20 Minutes, cuando los agentes preguntaron por qué les mostraba la mercancía (que adquirió en la misma ciudad), la mujer sin ningún empacho aceptó que quería asegurarse que era de la buena… no obstante, después de un rato, no fue capaz de ofrecer una explicación coherente… así que seguramente sí lo era.

Imaginen  si hubiera sido de la otra…

*Vía El País