Lo que necesitas saber:
Para la comunidad LGBT la música va más allá de sólo acompañamiento para bailar. A veces, llega a ser un estandarte y así se refleja en estos discos.
La música libera y puede ser un canal por el cual dar a conocer un poco (o todo) de nosotros. Esto, sólo hablando de lo que es para los escuchas… así que, en el caso de los artistas creadores, las obras también pueden llegar a ser verdaderas confesiones y abiertas declaraciones de principios.
Son varios los artistas que han creado discos completos que no sólo son recordados por su calidad, sino también por llegar a convertirse en auténticas banderas sonoras de la comunidad LGBT. Obras que por décadas han servido de estandartes de un movimiento que hizo de todo para obtener visibilidad y respeto. Aquí algunas de ellas:
Mid Air – Romy
El debut solista de Romy es un disco sobre “celebración, santuario y salvación en la pista de baile”, además de una carta de amor a los clubes queer, aquellos en la que la integrante de The xx se refugió en su adolescencia y donde supo lo que es “libertad”. Por esta descripción, algunos podrían pensar que se trata de un álbum que da pa’bajo… pero nada de eso: es una verdadera fiesta de Romy con colaboraciones de Fred Again…, Jamie xx y Stuart Price.
Dogsbody – Model/Actriz
“Este álbum es la razón por la que he vivido todo eso”, dijo alguna vez Cole Haden sobre lo que significa el disco debut de la banda que tiene con Ruben Radlauer, Jack Wetmore y Aaron Shapiro.
¿Y que es todo eso que vivió Cole? Dolor y sufrimiento, sentimientos que logró transformar en arte, dando como resultado un álbum en el que, además de crear un mapa de Nueva York, consigue hacer una radiografía emocional de sus recuerdos… todos repletos de cultura pop, experiencias LGBT, algo de filosofía e, incluso, literatura rusa.
Un disco que resalta por pertenecer a un género no tan vinculado a la comunidad gay: noise rock. “Como persona gay que trabaja en un género que no es muy abiertamente gay, el álbum es muy gay. Y cuando la gente de la comunidad queer se identifica con él, eso me hace sentir orgulloso de lo que hemos creado”, comentó Haden para Spin.
If I Could Make It Go Quiet – girl in red
Otro disco debut, éste de la noruega Marie Ulven, más conocida como girl in red, quien en emotivas ráfagas de bedroom pop habla de amor, soledad, depresión, relaciones modernas… y también se avienta a decirle a una chica que es la persona perfecta. En fin, es un repaso emocional repleto de experiencias personales, creado con ayuda de FINNEAS y Matias Tellez.
Preacher’s Daughter – Ethel Cain
Un sórdido disco en el que Ethel Cain ofrece una historia aterradora de lo que puede llegar a pasar cuando alguien intenta librarse del peso de una asfixiante familia. En este disco, ficcionaliza su propia vida, al ser hija de un predicador que desde temprana edad se declaró gay… sólo que en el disco habla de una chica que, tras escapar de casa, acaba cayendo en un trágico y fatal romance. Inmersivo y oscuro… pues a final de cuentas, la historia es contada a ritmo de country gótico, folk, slowcore y americana.
Muna – Muna
En sus inicios, este trío trató de no ser encasillado como “banda queer” para que su música fuera apreciada tal cual, sin nada de estereotipos. Sin embargo, Naomi McPherson, Katie Gavin y Josette Maskin no dejaron de abordar asuntos de orgullo LGBT y acabaron abrazando su identidad, consolidándose como un referente del movimiento. Así, en 2022, Muna lanzó su disco homónimo en el que incluyen dos de los grandes y recientes himnos queer: “Silk Chiffon” y “Kind of Girl”.
Transformer – Lou Reed
Clasicazo. Lou Reed en su estado más provocador creó esta joya del glam rock. Un disco hecho con la materia prima que recogió de las calles de Nueva York, quedando fascinado por la comunidad gay… y no la romantizó, más bien, trató de borrarle estigmas y simplemente hacerla visible. Así, surgieron canciones como “Walk on the Wild Side” y “Make Up”. Esta última, una celebración a las drag queens.
Welcome to the Pleasuredome – Frankie Goes to Hollywood
Con un himno de los clubes como es “Relax”, claro que el debut de Frankie Goes to Hollywood se alza como uno de los álbumes más icónicos de la cultura LGBT. Lleno de sintetizadores y sonidos que evocan la estética queer, el Welcome to the Pleasuredome es un trabajo repleto de excesos y alegría. Reflejo de una época glamurosa, aparentemente despreocupada y divertida.
“Girls Like Girls” — Hayley Kiyoko
Esta es una canción, pero por todo el trabajo a su alrededor puede tomarse como una obra entera. Desde que públicamente se declaró gay, Hayley Kiyoko se ha ocupado de la defensa de los derechos de la comunidad LGBT. Así se ha posicionado como un ícono del movimiento y más con un trabajo conceptual como Girls Like Girls, que nació de una novela, para luego ser una canción y una película, la cual narra lo que desde el título se enuncia: a algunas chicas también les gustan las chicas.
Hideous Bastard – Oliver Sim
En este disco, Oliver Sim reveló que, desde los 17 años, tiene VIH. Entonces, Hideous Bastard refleja cómo el integrante de The xx se ha sentido desvalorizado a partir de su condición. Un álbum que toca las fibras sensibles y es capaz de conmover a cualquiera… y no sólo por la temática, sino por su belleza sonora.
Love You to Death – Tegan and Sara
Aunque para muchos el If It Was You habla más sobre la experiencia gay, en el álbum del 2016 es donde el dueto deja ver más su activismo en favor de la comunidad LGBT y, de paso, echa algunos himnos bailables. “Boyfriend” queda como ejemplo, con melodía pegajosa y una letra que cuenta algo que a más de una le ha pasado: “me llamas como si fuera tu mejor amiga, me excitas como si fuera tu novio, pero ya no quiero ser tu secreto”.
