Se podrá criticar lo que quieran de U2, pero algo que es innegable es que cuentan con un repertorio capaz de encajar en el momento anímico adecuado. No necesariamente una canción por completo, basta un verso para golpear los sentidos. Por ello, no es de extrañar lo que sucedió anoche en el Foro Sol donde, aunque sea unos minutos, el público encontró el alivio que desde hace días buscaba.

Eran cerca de las 9:30pm cuando Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. ocuparon de manera casi inadvertida la rampa que se extendía como brazo del inmenso escenario del Foro Sol. Así, sin apagar las luces por completo y todavía con “The Whole of The Moon” de The Waterboys de fondo, tomaron instrumentos para arrancar con “Sunday Bloody Sunday”.  Austeridad visual y musical total. Sólo con unas “cuantas” luces sobre ellos y lo básico (guitarra, bajo batería) para después ejecutar “New Year’s Day”, “Bad” y “Pride (In the Name of Love)”. Nada más era necesario, bastó con que Bono entonara unas líneas de “Cielito Lindo” para que el público estuviera completamente entregado. Pero faltaba más de U2, mucho más.

U2 Foro Sol

Foto: Miguel Lozano

 

Las luces se fueron por completo y mientras los cuatro músicos se dirigían al escenario principal, en la gigantesca pantalla se dibujó el árbol de Josué, para instantáneamente comenzar a escucharse la guitarra de The Edge en “Where the Streets Have No Name”. Notas que asemejan a los pasos de alguien que corre, siendo perseguido hasta casi desfallecer. El bajo de Clayton es el perseguidor que no se cansa y ambos suenan sobre la carretera infinita proyectada, mientras Bono canta con una potencia desgarradora “I wanna run, I want to hide”. Así fue como corrió todo The Joshua Tree, disco que cumple 30 años y cuya trilogía abridora completada por “I Still Haven’t Found What I’m Looking For” y “With or Without You” dejó al Foro Sol delirando y sensible para responder frenéticamente a cualquier estímulo.

U2 Foro Sol

Foto: Miguel Lozano

 

Elementos no faltaron. Cualquiera de los temas de The Joshua Tree posee un aire de melancolía, denuncia, búsqueda y redención, el cual es llevado al tope con las proyecciones que las acompañan: desde la imagen de los miembros de la banda, el emblemático árbol iluminado con los colores de la bandera mexicana, un fragmento de Trackdown (¡de 1958!) en el que personaje llamado Trump amenaza con construir un muro, hasta la figura de mujeres sosteniendo velas, para “Mothers of the Disappeared”. Y claro, la experiencia se magnifica con las esperadas palabras de Bono en referencia a lo que se ha vivido en los últimos días en nuestro país, con las cuales dio entrada a lo principal: la música, la cual se dejó escuchar con peculiar potencia en todo el recinto y para prueba la forma en que retumbaron “Beautiful Day”, “Elevation” y “Vertigo”; esto ya en la tercera y última parte de la presentación.

U2 Foro Sol

Foto: Miguel Lozano

 

La noche se completó con “You’re the Best Thing About Me” y la aclamada “Ultraviolet (Light My Way)”, con la que más de uno quedó rendido con el bello homenaje a destacadas mujeres como Michelle Obama, Rigoberta Menchú, Angela Merkel, La Comandanta Ramona y Carmen Aristegui. El cierre fue “One” y sobra decir que el coro se volvió ensordecedor. El extra fue la debutante en el tour, “Spanish Eyes”, pero ya algunos ni la tomaron en cuenta, porque después de haberse emocionado con la enorme bandera de México proyectada en la pantalla, no dejaron de entonar a grito pelado el “Cielito Lindo”. Al final, un gran espectáculo, en el que el público de alguna u otra forma encontró aquello que necesitaba después de tanto que ha pasado en el país. “I wanna run, I want to hide”. Perseguidos por muerte, violencia, desastres y demás calamidades del cotidiano mexicano, por unos minutos el público se convirtió en perseguidor.

U2 Foro Sol

Foto: Miguel Lozano