Fotos: Stephania Carmona

Ver a Weezer siempre es algo que se tiene que agradecer. La banda angelina regresó a nuestro país como parte del Festival Catrina 2018, en Cholula, Puebla, luego de presentarse en Monterrey el año pasado y hace cuatro años como parte del Corona Capital, para darnos un show lleno de nostalgia. Con esto no nos referimos a que tocaron sus viejas rolas —lo cual hicieron—, sino a que también tocaron clásicos de bandas de la talla de The Turtles, Black Sabbath, A-ha y por supuesto, Toto.

Una vez que pisaron el escenario, cada integrante de Weezer comenzó a hacer lo suyo  pero sobre todo, se mostraron felices de estar en un país en el cual siempre son bien recibidos. Como consecuencia tuvimos clásicos por excelencia como “Hash Pipe”,”Buddy Holy” y “Beverly Hills”, esta última coreada por todos los asistentes que de alguna u otra forma buscaban sacudirse el frío que ya comenzaba a surtir efecto en algunos cuerpos.

Rivers Cuomo usaba una sudadera guinda con la cual mostraba que a pesar de los años, Weezer continúa como una de las agrupaciones cuyo paso del tiempo únicamente se ve reflejado en sus rostros, pero no en su manera de vestir ni en sus canciones mismas. Éstas, por más distinta que sea la letra, conservan la melodía, despreocupación y ganas de relajarte a la orilla de la playa mientras el mar toca tus pies con su agua salada, mientras tus dedos se hunden en la arena y la brisa roza tu piel. Todo mientras reflexionas sobre la vida, los problemas de la cotidianidad, el amor, desamor, todo…

Siguieron los aplausos y un pequeño énfasis y reconocimiento a Pacific Daydream, el disco más reciente que lanzaron el año pasado y que actualmente tiene una nominación a los premios Grammy 2019 en la categoría a Mejor Álbum Rock y del cual interpretaron “Happy Hour”.

A la mitad de su set, casi toda la banda salió del escenario excepto Rivers, quien tomó una guitarra acústica para interpretar “Happy Together” de The Turles, un clásico sesentero que él mismo se encargó de destacar y darle el protagonismo suficiente pero, la gente quedó todavía más feliz e increíblemente conmovida cuando, después de un “Fuck, quiero seguir”, y he ahí que llegó el clásico de clásicos, la rola que describe a la perfección todo lo anterior: “Island in The Sun”. Con un solo en el que la guitarra y el famoso “Hip, hip” lo eran todo, Cuomo invitó a los presentes a que alumbraran con sus celulares y, una vez que todos lo hicieron, se tomó un momento para gritar “Ahora me siento famosooooo”. Entre risas, la gente no se detuvo, continuó alumbrando y cantando a todo volumen esta canción. El momento fue simplemente perfecto. No fue necesario que Weezer cerrara con esta canción. No hacía falta. La gente estaba más que feliz.

Y debido al éxito que tuvo con esta mini-presentación en acústico, Rivers continuó con un éxito ochentero por excelencia, con “Take on Me”, de A-ha. La gente, en medio de un gélido frío, con una chela en sus manos o bien, con un celular intentando grabar este momento, cantaban a todo pulmón “Takeeee meeee onnn / I’ll beeee goneeee in a day or twoooo”.

Al término de esto —que hasta ahora ya hemos dicho mucho—, el resto de la banda regresó a sus posiciones y Rivers, que parecía un niño jugando y divirtiéndose sobre el escenario; siendo un nerd encantador e hilarante para los ojos de muchos, comenzó a decir: “Nosotros vamos a tocar una canción que no es de Europa, no es de America, no es de Australia… ¿de dónde es?”, y por supuesto, se refería a “Africa”, tema original de Toto y con la cual en los últimos meses han generado bastantes noticias, especialmente cuando Toto decidió devolverles el tributo al reversiones a “Hash Pipe”.

Las luces del escenario se tornaron de colores, la W de Weezer también cambió a un color tornasol. Después llegó la base del sonido de “Africa”, un poco de sintetizador, acordes de guitarra, de pedales ayudando a tener los efectos necesarios para cambiar en ciertos momentos de sonido, y la voz de Rivers acompañada de todos los asistentes del Festival Catrina 2018. El momento fue mágico. México por primera vez presenciaba este momento, esta canción en vivo.

Ya casi para cerrar su presentación en el escenario Catrina, Weezer tocó un clásico, esa canción con la cual todos, en más de una ocasión, hemos cantado a todo pulmón —anoche no fue la excepción—. Hablamos de “Say It Ain’t So”, tema que desde un principio, comenzó con gritos de todos los fans y que culminó con una serie de papelitos entre luces, los poderosos riffs de Cuomo y el resto de las guitarras y bajo que lo acompañaban.

Por si esto fuera poco y para despedirse haciendo gala de su nominación al Grammy como “banda de rock”, Weezer tocó por un breve momento “Paranoid”, de Black Sabbath. Después de un solo completamente agresivo como su versión original, la banda se colocó en medio del escenario para agradecer a todos por el tiempo, el entusiasmo, por la entrega y sobre todo, por el amor.

No está de más decir que una banda como esta tiene un largo camino recorrido y precisamente por eso, más allá de mantenerse al día en cuanto a sonidos o estilo se refiere, tratan de conservar su estilo entre un disco y otro. Modifican alunas cosas y se modernizan en otras, pero siempre se mantienen fieles a lo que crearon en un principio, a lo que quieren ser y quieren dar. Weezer tiene un nuevo disco en puerta —Black Album—, y también en su presentación en Catrina, dijo que nos veríamos en 2019. No podemos esperar a tener más de ellos. 

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Weezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLEWeezer tocó por primera vez en México "Africa" de Toto y fue INCREÍBLE