Arrepentidos deben de estar quienes se perdieron el segundo día del Domination. Después de una primera jornada, en la que KISS se despidió como los grandes, el cierre del festival corrió por cuenta de otra leyenda fundadora del hard rock: nada menos que Alice Cooper, quien ofreció un show que dejó más que bien servido al público.

Foto: Alan Cortés

En el segundo día del Domination ya no hubo escenarios abarrotados, ni empujones para llegar lo más cerca de donde se presentaría el acto principal. Quizás porque muchos no apostaban nada por el maestro Alice Cooper. Pero cuando menos se espera, es cuando caen las sorpresas. Y así sucedió con Vincent Damon Furnier a quien varios creían que iría a dar “lastimas” al Domination y ¡tómala!… cachetada con guante negro.

Luego de Dream Theater, poco chance hubo para dudar entre abandonar el Foro Sol o checar que tal se ponía el acto principal (sí, hubo muchos que dudaron en quedarse, ya molidos por el cansancio de dos días de rock y metal). De inmediato se alzó la manta que cubrió el escenario, en la que se podía ver la mirada penetrante del padre de Rob Zombie y Marilyn Manson. Luego las luces se apagaron y una tenebrosa voz dio la bienvenida a Alice Cooper, quien apareció en medio de humo, pirotecnia y los machacantes riffs de la primera de la noche: “Brutal Planet”.

Con un impresionante dominio total de su acto, el legendario maestro Cooper no dejaba de cantar mientras recorría el escenario con una teatralidad de esa que ya muy pocos pueden presumir. Y, precisamente, eso es lo que distinguió el show del intérprete de “No More Mr. Nice Guy” (la segunda de set, por cierto): un espectáculo teatral que servía sólo para aderezar lo que nuestros oídos ya disfrutaban… porque, con todo y sus 71 años encima, ese Alice Cooper no ha perdido casi nada de su endemoniada voz.

Foto: Alan Cortés

Aunque escasearon los verdaderos fans de Alice, fácilmente cada una de las canciones ejecutadas durante el cierre de la noche fueron seguidas por el público. Principalmente porque muchas de ellas siempre han estado ahí, de música de fondo en la vida de todo amante del rock. Así, fueron rápidamente identificables hitazos como “Under my Wheels”, “Lost in America”, “Fallen in Love” y la muy coreada “Poison”.

Bueno, eso y que era imposible no seguir lo que se hacía en el escenario. Tanto por Alice Cooper, como por la excelente banda que se carga… principalmente Nita Strauss, una mujer rubia de esas que te quitan el sueño… y luego siendo virtuosa en la guitarra. Utsss, definitivamente hizo suspirar a más de un metalero, sobre todo por su apantallante solo (seee, su solo) después de “Woman of Mass Distraction. Muy apropiado el momento para ella.

Foto: Alan Cortés

Sin ocuparse en interacciones con el público, el maestrazo se enfocó a lo suyo. Quizás cualquier distracción hubiera echado a perder lo ensayado para el show que tenía preparado mientras interpretaba “Feed My Frankenstein”, “Ballad of Dwight Fry” y “Cold Ethyl”: descargas eléctricas, apariciones de monstruos gigantes, decapitaciones, cambios de vestuario y maltrato a una muñeca, de una forma que haría levantar la ceja a esos amos de lo políticamente correcto. Pero vamos, esto es un show. Y de los buenos.

Foto: Alan Cortés

La inolvidable presentación llegó a su fin al ritmo de la clásica “School’s Out”, mezclada con un poco de “Another Brick in the Wall” de Pink Floyd, momento en el que Alice Cooper cambió los colores oscuros, para vestirse con sombrero y trajecito blanco… y, para no romper con la tradición de muchos que visitan nuestro país, también con la camiseta de la selección mexicana. Ya después se la regaló a algún suertudo del público y dejó ver que es fan de Game Of Thrones, con su fregona playera. Dijo que regresaría. Ojalá lo haga, porque muchos deben estar arrepentidos de haberse perdido este espectáculo.

Setlist

Brutal Planet

No More Mr. Nice Guy

Under My Wheels

Billion Dollar Babies

Be My Lover

Lost in America

Serious

Fallen in Love

Woman of Mass Distraction

Poison

Halo of Flies

Feed My Frankenstein

Cold Ethyl

Only Women Bleed

Paranoiac Personality

Ballad of Dwight Fry

Killer

I Love the Dead

I’m Eighteen

—-Encore—-

School’s Out

¿Creepy por a sus 71 años cantar canciones que hablan sobre el primer amor, la escuela y no encontrar chamba? Alice Cooper siempre ha sido creepy. Y en eso es el mejor.