Un mal presagio, una situación que más que difícil es inolvidable. Eso fue lo que pasaron Zeta Bosio y Charly Alberti cuando descubrieron que Gustavo Cerati estaba en el hospital y posteriormente cayó en coma. Durante cuatro años, familiares, amigos y fans estuvieron a las afueras del Centro Médico Docente La Trinidad, donde estuvo en cuidados intensivos todo este tiempo. 

De acuerdo al documental de BIOSCerati, de National Geographic, este fue uno de los momentos más difíciles para los ex integrantes de Soda Stereo, Zeta y Charly, pues tres años antes de que esto ocurriera, en 2007, se reunieron para lo que se convertiría en la última gira de Soda Stereo. En ese entonces los tres, que habían tenido varias discrepancias en el pasado, lograron compaginar lo suficiente para poder hacer de este tour algo llevadero e incluso, tuvieron la idea de reunirse de vez en cuanto para dar varios conciertos, lanzar un disco y luego separarse. Sin embargo, con lo que no contaron es que ese año sería el último donde verían a Soda en acción.

De acuerdo a la versión de Charly Alberti, el verlo en la cama con los ojos cerrados fue sumamente difícil para él y Zeta, al grado de que después de que iban al hospital, a él le costaba trabajo recuperarse luego de ver a Gustavo Cerati en ese estado. “Íbamos a verlo y yo me quedaba una semana mal… Nos decíamos muchas cosas. Volvimos a sentir muchas cosas. Le tomábamos de la mano. Fue muy fuerte porque evidentemente en los monitores (Gustavo) daba indicios de que nos estaba escuchando”.

Si bien Zeta y Charly se mantuvieron pendientes de la salud de su amigo, cierto es que estas reuniones en las que que hablaban y sabían que Gustavo los escuchaba, fueron los últimos. Los últimos encuentros en los que se dijeron todo y en los que el mismo Charly admite que, si antes de que eso ocurriera hubieran tenido la madurez de comunicarse y decirse las cosas, otra cosa hubiera sido para Soda Stereo. 

Uno de los grandes problemas de Soda Stereo fue el no hablar. Cuando terminamos habían muchas propuestas. Concordamos parar cuatro años y tocamos y lanzamos un disco nuevo. En eso habíamos quedado, sin embargo, esto jamás pasó. 

Por otra parte aquellos que conocían a Cerati, específicamente Adrián Taverna y Daniel Kon, que trabajaron muy de cerca con él, sabían que Gustavo Cerati era un alma libre, emprendedora, y que su carrera en solitario era algo que siempre había buscado, querido y que finalmente lo encontró pero para ese momento cumbre, como bien lo dijo Daniel Kon, “tuvo que aprender a ser solo”.