Si eres un clavado del rock que se hace en este continente, seguramente tienes en un lugarcito especial a Babasónicos. La banda argentina no necesita presentación en nuestro país, ya que han tocado por acá una infinidad de veces, seguramente hasta se sienten como en casa cada vez que se tocan en México, pero en esta ocasión los de Buenos Aires regresaban para presentarnos su último disco, Discutible. 

La fecha era demasiado especial, la herida que los terremotos dejaron en todos nosotros se sigue sintiendo, así que, no hay mejor manera de pasar un trago amargo que con música, ¿no? A pesar de la lluvia y el enorme caos vial que se vivió anoche (ya saben, porque CDMX), el Auditorio Nacional, uno de los venues más bonitos de nuestro país, poco a poquito la gente empezó a llegar con ganas de escuchar lo nuevo de los Babas, aunque la mayoría iba por supuesto por las rolas clásicas.

Foto: José Jorge Carreón

Con media hora de retraso pero con el público esperando paciente, Babasónicos subió al escenario casi a las 10 de la noche. Sin más que decir, la banda y un par de músicos de apoyo tomaron sus instrumentos y empezaron a tocar “Ingrediente”, un inicio bastante peculiar con tintes electrónicos.

Al principio se les notaba un poco nerviosos,ya que la primeras tres rolas sonaron como versiones punk y rápidas de las originales, pero conforme fue avanzando el concierto se soltaron para mostrarnos la dinamita que son cuando tocan en vivo.

Foto: José Jorge Carreón

Tras un breve saludo, comenzaron a sonar los primeros acordes psicodélicos de “El loco”, una de esas joyitas en la discografía de Babasónicos. Casi como conectando sonidos apareció “Pijamas”, que mantendrían la calma total.

Algo que debemos resaltar es que, la puesta en escena jamás le favoreció a la banda, y no es porque llevaran todo un show montado que quitara la atención de la música, de hecho era muy sencillo, con una sola pantalla que proyectaba algunas imágenes; pero en ocasiones el  humo combinado con las luces hacían que fuera prácticamente imposible ver lo que hacían en el escenario.

Foto: José Jorge Carreón

Más allá de lo visual, que es importante pero no esencial, Babasónicos fue de menos a más, como si supieran que en sus manos tenían a una bestia que estaban preparando para liberar. Sería con la frenética y rebelde “Pendejo”con la que todo se descontrolaría. De ahí en adelante, los de Buenos Aires tirarían puro hitazo que volvería loco a todo el público.

A lo largo de todo el show, Adrián Dárgelos dio cátedra de cómo ser un excelente frontman, algo bastante complicado en estos tiempos. El vocalista iba y venía por todo el escenario con una actitud desfachatada, de repente aparecía junto con los demás integrantes de la banda, jugaba con el pedestal y hasta se dio tiempo que saludar a la gente que estaba en las primeras filas. Pasan los años y no deja de sorprendernos la energía que transmite cada vez que se sube a tocar.

Foto: José Jorge Carreón

Fue con las últimas rolas cuando se vivió la euforia total en el lugar, justo con el potente combo de “Risa”, “Fan de Scorpions” y las que de plano no pueden faltar en un show de Babasónicos, “Carismático” y su segunda parte, “Yegua”, con todo el púbico cantando a una sola voz “algunas noches, soy fácil, uooooh no acato límites”. Para este momento, el Auditorio Nacional era una fiesta total, tarde pero seguro había iniciado la fiesta de los argentinos en nuestro país.

Con el único encore de la noche, haciendo que todo el mundo coreara su nombre, la banda volvió al escenario. Justo antes de tocar las últimas dos rolas que venían en el setlist, Adrián Dárgelos dio un pequeño mensaje para conmemorar a las víctimas de los sismos que ocurrieron en esta fecha: Deberíamos ser extraterrestres pero cono no lo somos, sabemos qué hace 34 y dos años sucedió un terremoto en esta misma fecha en que estamos tocando, así que queremos dedicarle este show a las víctimas y a los familiares de las víctimas, dijo el cantante antes de arrancarse con “Cuello Rojo” y “El Maestro” para cerrar una noche en la que regresamos al pasado con Babasónicos, y que a  la vez nos mostró cuál es el futuro que les espera, algo bastante esperanzador.

Al final fueron 32 canciones (casi todas del último álbum) las que la banda tocó, que realmente no se sintieron porque cuando menos nos dimos cuenta, ya había terminado el concierto y ya íbamos a la salida mientras sonaba de fondo “Don’t Stop Believin'” de Journey.

Si ya habías visto a Babasónicos en vivo, puede que pienses que no te perdiste de absolutamente de nada, pero te equivocas, no importa cuántas veces toquen en México, siempre harán algo que nos deje con la boca abierta, como con este show en el Auditorio Nacional. Sin duda demostraron con este concierto que son una de las bandas más impresionantes que nos ha dado Argentina.

Foto: José Jorge Carreón

Setlist

“Ingrediente”

“En Privado”

“Bestia pequeña”

“Vampi”

“El loco”

“Pijamas”

“Sin mi diablo”

“Tormento”

“El colmo”

“La lanza”

“Adiós en Pompeya”

“Irresponsables”

“Trans-algo”

“Sobre la hierba”

“Desfachatados”

“Pendejo”

“Un pálpito”

“Como eran las cosas”

“Cretino”

“Orfeo”

“Teóricos”

“La pregunta”

“¿Y qué?”

“Partícula”

“Putita”

“Los burócratas del amor”

“Risa”

“Fan de Scorpions”

“Carismático”

“Yegua”

Encore

“Cuello rojo”

“El maestro”