Lo que necesitas saber:
Cuando inició este asunto, Bad Bunny reprochó que los demandantes pretendían acaparar el reggaetón para sí mismos.
Un caso que llevaba sus buenos años y amenazaba con extenderse, luego de que un juez autorizó que se fuera a juicio. Pero, según Billboard, llegó Bad Bunny con su séquito de abogados para dar marcha atrás a la demanda por violación de derechos de autor que había en su contra y en contra de otros artistas, varios de ellos representantes del reggaetón.

Dúo jamaiquino reclamó que reggaetoneros usaron el ritmo que ellos crearon
De acuerdo con Billboard, el juez André Birotte Jr determinó que ni Bad Bunny ni otros artistas de reggaetón violaron derechos de autor al recurrir al dembow, un ritmo de origen jamaiquino que se puede escuchar en muchas de sus canciones: el clásico “boom-ch-boom-chick”.
La demanda fue entablada desde 2021 por el dúo de reggae Steely & Clevie. En ella, los artistas de Jamaica acusaron que en más de 2,000 canciones de reggaetón se sampleó e interpoló sin autorización su canción de 1989, “Fish Market”.
Según Rolling Stone, en junio pasado, el juez Birotte Jr se negó a tomar una decisión definitiva sobre el caso, por lo que dictaminó que éste fuera llevado a juicio. Así, un jurado se encargaría de la conclusión de la demanda que involucra a Bad Bunny, Karol G, Daddy Yankee, Pitbull, Luis Fonsi y decenas de artistas más (incluso, Justin Bieber).
Juez se retractó de llevar el caso a juicio
Sin embargo, de manera inusual, el mismo juez desechó su propia decisión, al considerar que Steely & Clevie no lograron comprobar que realmente tienen control válido sobre el dembow, ritmo del que presumen son creadores.
“Tras una revisión adicional de los registros, el tribunal concluye que los demandantes no han identificado claramente qué obra con derechos de autor contiene la selección y el arreglo supuestamente protegibles que buscan hacer valer”, señaló el juez Birotte Jr.

Los abogados de Bad Bunny alegaron que Steely & Clevie pretendían sostener su demanda con base en citar de manera inapropiada a múltiples canciones de varios artistas. Tal recurso denominado “un Frankenstein de derechos de autor” habría sido utilizado por los músicos jamaiquinos debido a que el dembow no existe por completo en ninguna de sus canciones.

“Debido a que los demandantes no han identificado una sola obra con derechos de autor que contenga la selección y el arreglo supuestamente protegibles, los demandantes no pueden, como cuestión de derecho, proceder sobre la teoría actualmente planteada”, señaló el juez.
En 2023, cuando se dio a conocer la demanda, Bad Bunny presentó una moción en la que acusó a Steely & Clevie de tratar de monopolizar todo el reggaetón para sí mismos. Reclaman “la propiedad intelectual de ciertos elementos de composición musical supuestamente irrelevantes o no protegibles desde el punto de vista legal”.

