Lo que necesitas saber:
'Blackstar' es un disco que reafirmó la cualidad de David Bowie como un artista revolucionario hasta el último momento. Aquí recordamos su importancia.
Un 8 de enero del 2016, David Bowie le entregaba el disco Blackstar al mundo. Pero tan solo par de días después, el legendario músico británico, una de las figuras más influyentes en la historia de la música, falleció.
El artista se enfrentaba a un cáncer desde tiempo atrás. Por ello, se dice que en este último álbum, el Duque Blanco hizo una exploración de su propia mortalidad.
Aceptar nuestra mortalidad
Esa exploración temática se palpó en el video de “Lazarus”, el cual salió tan solo unos días antes de Blackstar. Pero en ese momento, Bowie no había revelado al mundo a lo que se enfrentaba; solo sus seres queridos más cercanos sabían de su estado de salud.
“Tengo cicatrices que no se pueden ver…”, dice uno de los versos de la canción.
Ahora, con el beneficio de la perspectiva, ese video parece una reflexión detallada de lo que David atravesaba. Lo vemos en el clip postrado en cama, visiblemente alterado, entrando en un armario de madera cerrando la puerta; como cerrando el telón de su propia vida.
“Fue asombroso [verlo filmar el video] porque nadie tenía idea de lo que le estaba sucediendo en cuanto a su condición médica”, contó a la NME Robert Fox, productor de cine y teatro que era gran amigo de David Bowie.
“Lo vi haciendo su trabajo, completamente concentrado, de una manera que nadie podría imaginarse que no se sentía bien. Pero cuando fui a su camerino después de una toma, simplemente dijo: ‘Voy a tener que acostarme porque estoy cansado‘”, agregó Fox.
Si se estaba despidiendo o no, es un debate recurrente. Pero al menos con ese video, Bowie parecía consciente de su propia mortalidad, independientemente de lo que viniera.
David Bowie y ‘Blackstar’: El arte de explorar la música hasta el último momento
Blackstar también fue un disco que reafirmó la cualidad creativa incansable y revolucionaria de David Bowie, incluso en un instante de demasiada vulnerabilidad.
En su momento, Tony Visconti, su amigo y productor de toda la vida, dijo que el artista quería “evitar el rock n’ roll” para este álbum.
Bowie había lanzado The Next Day en 2013, un disco aclamado universalmente por revisitar su sonido más antaño y visceral. Así que se entiende que David buscara hacer algo distinto.
Blackstar tiene un inconfundible ambiente jazz que tomó por sorpresa a propios y extraños. Y no porque David Bowie fuera ajeno a este género; creció escuchándolo y lo experimentó algunas veces… pero este disco tiene ese sello predominante mucho más que otras entregas.
¿Por qué se enfocó en ello? En 2014, Bowie trabajó con la exitosa compositora de jazz Maria Schneider con quien lanzó la canción “Sue (Or in a Season of Crime)”, que se agregó al disco recopilatorio Nothing Has Changed.
Esa colaboración marcaría la pauta de lo que el británico quería probar más allá de los convencionalismos del rock, priorizando no trabajar con los mismos músicos con los que siempre había grabado en el estudio.
La banda que se sumó a ‘Blackstar’
La propia Maria Schneider recomendó a David Bowie escuchar al grupo de Donny McCaslin, un colega y colaborador suyo reconocido por ser un virtuoso saxofonista de jazz de la escena de Nueva York.
De hecho, McCaslin también tiene créditos en la versión del 2014 de “Sue (Or in a Season of Crime)”. Pero fue después de eso que Bowie se adentró en su trabajo.
El Starman se dispuso a escuchar su disco Casting For Gravity del 2012 ––que por cierto es un discazo–– y fue a ver un show de la banda en The 55 Bar. Fue ahí donde se convenció del rumbo que debía tomar Blackstar.
Según cuenta McCaslin a NME, Bowie le pidió su teléfono y correo electrónico para enviarle demos de lo que estaba trabajando. Y luego de adentrarse en cada composición, la banda de Donny entró al estudio The Magic Shop en Nueva York junto al inglés.
La grabación se dividió en tres partes; una semana al mes de enero a marzo, con otros invitados como James Murphy de LCD Soundsystem que grabó algunas secuencias de batería.
Curiosamente, Murphy había sido invitado para coproducir Blackstar junto a Tony Visconti. Decidió no hacerlo ya que, según mencionó en diversas entrevistas, se sentía abrumado con esa responsabilidad.
La libertad creativa en ‘Blackstar’ y la influencia de Kendrick Lamar
Uno pensaría que David Bowie es un celoso perfeccionista de su arte, pero el proceso de composición y grabación de Blackstar muestran una faceta de libertad creativa total para los músicos invitados.
El británico pidió a todos que no se cohibieran; que se dejaran llevar y tuvieran la convicción de resaltar todo aquello que encontraran en cada sesión.
“No nos preocupemos por cómo se llamará esto, simplemente vamos a divertirnos, quiero que se dejen ir con lo que escuchen“, le dijo Bowie a McCaslin y todos los músicos involucrados.
Esa libertad creativa impulsada por David Bowie en Blackstar también tiene una inspiración externa. Se sabe que el Duque Blanco y Tony Visconti escuchaban mucha música durante el proceso de producción… esencialmente, el disco To Pimp a Butterfly de Kendrick Lamar.
Aquel álbum llamó la atención del británico pues consideraba genial toda la influencia funk, soul y jazz que el rapero de Compton había integrado.
No era un disco convencional de hip-hop. Y de cierta forma, Bowie se sentía identificado con la versatilidad musical de Lamar: valoraba mucho lo que implicaba salirse de la zona de comfort y explorar nuevos horizontes sonoros.
Gracias, David Bowie… por ‘Blackstar’ y toda tu obra
Después de todo, si una figura de la música moderna como Kendrick Lamar podía romper esquemas, era obvio que un artista tan camaleónico como David Bowie lo hiciera también, dada su propia historia y carrera.
Y esa es la importancia de Blackstar como el último disco del británico: es una reafirmación de la incansable convicción de Bowie por revolucionar su propio arte, aún en el momento más vulnerable de su existencia.
Una cualidad no negociable para un artista eterno y legendario que, hasta el último de sus días, demostró por qué es una de las figuras más influyentes en la historia de la música.
