Lo que necesitas saber:
Delia Derbyshire perteneció al BBC Radiophonic Workshop, un taller desde el cual se realizaron las primeras experimentaciones sonoras que impulsaron el desarrollo de la música electrónica.
“La historia no siempre hace justicia”, una frase que se aplica para Delia Derbyshire quien casi una década antes que Kraftwerk, puso la semilla de la música electrónica y, aun así, nunca ha recibido el crédito que merece como pionera del género y cuya obra fue tan innovadora que, quienes se han encontrado con ella, no pueden dejar de reconocer su brillantez.
Bueno, quizás es lo mejor. Ella nunca tuvo como intención crear música, sino sonidos en los que expresara la complejidad del pensamiento matemático: “sonidos reflexivos”, cargados de sincronicidades y casualidades.
Decca la rechazó por no permitir mujeres operando en estudios de grabación
Delia Derbyshire nació en 1937, en Coventry, Reino Unido y desde muy temprana edad hizo notorio su interés por la música y las matemáticas, una mezcla perfecta que la hizo comprender de una manera peculiar las obras de Beethoven, Mozart y Bach. Inicialmente estaba encaminada a los números (de hecho, ganó una beca para estudiar matemáticas en un colegio de Cambridge), pero su camino se enfiló hacia la música cuando conoció la obra de Edgar Varèse.
La instalación de Varèse, Poème Électronique, en la que se fusionan imagen y sonido, le hizo ver a Derbyshire las posibilidades de la experimentación sonora, así que abandonó las ciencias duras (no del todo) y se abalanzó en sus intereses de infancia. En 1959 concluyó sus estudios con especialización en Música, Matemáticas y Piano y, pese a sus probados conocimientos, fue rechazada cuando solicitó trabajo en el sello discográfico Decca: que porque no contrataban mujeres para operación en estudios de grabación.
Integrante del taller que acuñó el término “Radiophonic”: BBC Radiophonic Workshop
Nunca hubo la intención de abandonar una carrera profesional. Si existió alguna propuesta, no sabemos y no interesa: antes de ingresar a la BBC, donde desarrolló gran parte de su obra, fue profesora y parte de un equipo de telecomunicaciones de la ONU, asentado en Ginebra, Suiza. A su regreso a Coventry, recibió la oportunidad de ingresar a la British Broadcasting Corporation (o sea, la BBC) y el resto es historia (no muchas veces contada).
Aquí es donde podemos empatar a Delia Derbyshire con otros pioneros de la electrónica como Pierre Schaeffer, Karlheinz Stockhausen y Lucio Berio (estos sí, nombres más conocidos como fundadores de la llamada “música concreta”), quienes encontraron en la radio un espacio para experimentar con los sonidos, en respuesta a la exigencia de las obras –muchas de cargadas de alto nivel de “surrealismo”–escritas por dramaturgos de moda: la “Radiophonic” (o radiofonía) que en la BBC tuvo su propio taller creativo (BBC Radiophonic Workshop) con Derbyshire como una de sus integrantes más notables.
El tema de Dr. Who, su obra más popular
Y para llevar a sonido las ficciones transmitidas en la BBC, se requería algo más que los instrumentos convencionales. Así, Derbyshire echó mano de los los recursos de la época: manipulando cintas y diseñado sus propias unidades de programación, efectos y sincronización. Toda un trabajo en su momento un tanto incomprendido y que, en la práctica, podía verse demasiado extraño. Por ejemplo, Delia tiene el “récord” de la cinta más larga que se ha llegado a extender, al alargarla fuera de un estudio y llevarla por todos los pasillos de la BBC.
“Por supuesto, ahora en la computadora, uno puede sintonizar cualquier tipo de escala simplemente presionando un botón”, señaló Derbyshire en entrevista realizada en febrero del 2000. “Pero en ese momento solía resolverlo todo con mis tablas de registro, como la escala pitagórica, la escala de tonos medios, ajustar la afinación y recuerdo haber hecho un montón de tablas comparativas para Ron Grainer [compositor australiano, creador de varios temas… uno de ellos, Dr. Who].
Como suele ocurrir con los genios, la obra más conocida de Delia Derbyshire quizás no es la que ella o especialistas consideraría como aquella en la que se plasma su complejidad, pero sí da un asomo. Se trata, precisamente, del tema de la mencionada serie Dr. Who. Aunque el resultado no lo haga evidente, Derbyshire no compuso un tema como tal, sino que creó sonidos individuales (varios de ellos a partir de utensilios del uso diario) los cuales después moldeó y ajustó a la obra de Grainer.
“Vemos un método en el que sincronizamos cintas con sonidos electrónicos, pero otra técnica es la combinación de sonidos electrónicos con músicos tocando en vivo”. Así fue como Delia explicó la creación del tema de Dr Who, algo que muchos considerarían simple en esta época, pero que para los años 60 fue algo revolucionario.
Derbyshire convirtió parámetros matemáticos para crear música
Hubo otras mujeres en el BBC Radiophonic Workshop –como Maddalena Fagandini y Daphne Oram– pero Derbyshire destacó por entregar piezas atmosféricas bien estructuradas y llenas de musicalidad, no tanto por “feeling”, sino con base en sus conocimientos matemáticos. “Yo personalmente no me plantearía crear un sonido a partir de parámetros visuales. Prefiero hacerlo a partir de parámetros matemáticos y luego confiar en el oído para modificarlo”, señaló.
Sobre el proceso de creación de Delia Derbyshire, Roy Curtis-Bramwell, co-responsable de la recopilación de todo el material que, durante sus primeros años, se creó dentro del BBC Radiophonic Workshop señala que ella, sin problema, podía tomar un conjunto de figuras y convertirlas en música.
Sin embargo, hay que señalar que la intención de Derbyshire nunca fue hacer música, sino explotar su interés en creación de sonidos complejos, probabilidades complejas, casualidades y sincronicidades: “A mí me gustaban mucho más los sonidos reflexivos. También hacía ritmos complejos, con compás de 11 y 13, a principios de los 60”, explica.
Un ejemplo está en “Pet Au Feu”, una obra en la que evoca recuerdos de los ataques de aviones militares y los pasos de la gente apresurada, mientas suenan las sirenas antiaéreas.
Tecnología del siglo XXI apenas comenzó a adaptarse a su pensamiento
Durante mucho tiempo la obra de Delia Derbyshire permaneció “oculta”. No por no ser conocida, sino porque la BBC tenía como política no reconocer individualmente el trabajo del personal de su Radiophonic Workshop. Sin embargo, personas que colaboraron con ella siempre dieron testimonio de su genialidad.
Abandonó la BBC en 1973, en el momento en que percibió más interés comercial de parte del operadora de radio y TV (tenía que ser). A partir de entonces, sus trabajos quedaron en el ámbito privado. Murió en 2001, cuando la tecnología apenas estaba adaptándose a su pensamiento. Existe una organización en su honor, la cual trata de preservar y difundir –por medio de festivales, talleres y proyectos digitales– el legado de quien ayudó a formar el panorama de la música electrónica.
