Lo que necesitas saber:
Guns N' Roses regresó a Monterrey para encabezar el Tecate Pa'l Norte 2026. Te contamos cómo se puso este show de la banda angelina.
Guns N’ Roses regresó a Monterrey para headlinear por primera vez el Tecate Pa’l Norte, en lo que quizás era el show más esperado del fin de semana. La expectativa estaba a tope, y es que se dejó caer la faniza, vimos decenas de miles de playeras y hasta outfits completitos a la Axl Rose y Slash.
Fieles al estilo Guns, la banda no salió puntual, sino que se tardaron unos diez minutitos pero, Axl y compañía se treparon al escenario Tecate Light para darnos uno de los shows más esperados del festival. Apenas el año pasado los vimos en el Estadio GNP Seguros (te dejamos la reseña por acá) y tocaba repetir show de una de las bandas más representativas del hard rock noventero.
Guns N’ Roses se aventó un concierto largo y tendido en el Tecate Pa’l Norte
La banda nos llevó a su universo con un show larguísimo
Guns N’ Roses regresó a Monterrey para headlinear por primera vez el Tecate Pa’l Norte y se sintió justo como uno imaginaba: como uno de esos shows que cargan con el peso de la leyenda desde antes de arrancar.
La expectativa estaba por todos lados entre playeras, sombreros, lentes oscuros y hasta outfits enteros a la Axl Rose y Slash, en una jornada donde la banda aparecía marcada oficialmente como uno de los nombres más grandes del sábado 28 de marzo. Y sí: cuando por fin se treparon al escenario, el festival se transformó por completo en territorio Guns.
Fieles a su propio estilo, Guns N’ Roses no salió puntual y se tardó unos minutitos en aparecer, pero bastó con que arrancaran con “Welcome to the Jungle” para que todo cobrara sentido. Eso sí, se rifaron sorprendentemente 26 rolas con todo y solos de Slash a ratos. Estuvimos ahí bastante tiempo y lo agradecemos.
Desde ahí, el concierto fue una descarga de hard rock clásico, filosa y enorme, con “Mr. Brownstone”, “Bad Obsession”, “It’s So Easy” y “Yesterdays” recordándonos que la banda sigue sabiendo cómo sonar peligrosa, pesada y gigantesca en un escenario de festival.
Guns ofreció un setlist renovado que nos mantuvo cantando
Lo mejor del set fue cómo Guns no se conformó con vivir nada más de la nostalgia. Claro que cayeron himnos incontestables, pero también hubo espacio para cortes menos obvios y para momentos que hicieron del show algo más robusto, como “Chinese Democracy”, “Pretty Tied Up”, “Civil War”, “Dead Horse” y hasta los debuts en vivo de “Nothin’” y “Atlas”. -“We are as shocked as you are”-, dijo Axl terminando “Nothin'”, y es que ese debut fue algo especial de la noche, la gente recibió bien las nuevas rolas y hasta las coreo, a tan solo unos meses de su lanzamiento.
Esa combinación entre clásicos eternos, rarezas para fans clavados y guiños a su presente hizo que el concierto se sintiera menos como una postal y más como una banda todavía en movimiento.
Y cuando llegó la recta final, Guns N’ Roses hizo exactamente lo que tenía que hacer: rematar con puro cañonazo. “Sweet Child o’ Mine”, “November Rain”, “Patience”, “Don’t Cry”, “Nightrain” y “Paradise City” cerraron un show que cargaba con muchísima expectativa y aun así estuvo a la altura.
Apenas el año pasado los vimos en el Estadio GNP Seguros, pero repetir dosis con una banda así en el marco de Pa’l Norte confirmó algo muy simple: hay grupos que no sólo sobreviven al mito, sino que todavía saben hacerlo explotar frente a decenas de miles de personas.
