Fotos: Jimena Palacios

Acá entre nos, les voy a contar que esta semana me la viví prácticamente en el Plaza Condesa. Primero el martes 22 de agosto me fui a bailar un poco al ritmo de Cut Copy; luego el miércoles me lancé a escuchar lo nuevo de Father John Misty y ayer me dirigí  a ver a Kali Uchis. Sin temor a equivocarme puedo decir que Kali pudo haberse llevado una de las medallas de “concierto del año”, pero el final del show dejó muchísimo que desear. 

Primero que nada, debo decir que de los tres conciertos a los que fui, el de Kali Uchis fue el más prendido de todos. Desde que Girl Ultra, el acto telonero, salió al escenario, los asistentes, en su mayoría jóvenes de no más de 25 años, esperaban ansiosos que la cantante de origen colombiano se parara sobre el escenario. A las 9:00 de la noche en punto, los fans ya estaban vueltos locos de la desesperación, y entre gritos le pedían a Kali Uchis que ya comenzara el show.

Girl Ultra

Siendo sincera, la primera vez que vi a Kali Uchis fue en la pasada edición del Vive Latino y me sorprendió la cantidad de seguidores que tenía. La cantante abarrotó la carpa Doritos, a lo que pensé que si regresaba en algún momento a México, sin broncas llenaría un Lunario. Sin embargo, agotó las entradas en El Plaza Condesa, cosa que bandas con más años de trayectoria muchas veces no logran hacer y eso sinceramente me dejó impactada.

Cerca de las 9:10 pm aproximadamente, la cantante apareció vestida con un conjunto negro. Si han visto a Kali Uchis en vivo sabrán que la artista derrocha sensualidad por todos lados, algo que a sus seguidores parece hipnotizarlos. De hecho, escuché en varias ocasiones a personas del público decir cosas como “Es que ve, wey, es hermosa”.

Kali Uchis

A comparación de los otros conciertos que se realizaron días antes, el de Kali fue el único que de verdad hizo retumbar el recinto con cientos de fans cantando más de una canción a todo pulmón. La noche corrió muy bien, independientemente de la gran voz que Kali Uchis posee, el hecho de que se pusiera a interactuar con sus fans al grado de preguntarles si querían escuchar una canción en particular o que les contara las historias detrás de canciones como “Flight 22”, que habla de cómo conoció a su actual novio, hablan mucho de ella. En ese momento, tengo que confesar, se me quitó de la cabeza esa imagen de diva que Uchis puede proyectar en algunas ocasiones. 

Canciones como “Death To Me“, “Rush”, “Know What I Want”, “Loner”, “Nuestro Planeta” y “After The Storm”, fueron parte del setlist de la noche, además del ya conocido cover a “Sabor a mí”, del cantautor mexicano Álvaro Carrillo. La velada  trascendió bien en su totalidad, eso hasta que a Kali Uchis se le acabaron las canciones, o esa es la única explicación que encuentro al hecho de que el concierto haya terminado tan repentinamente con un “gracias México” y muchos nos hayamos quedado con cara de “What? ¿Eso es todo?”.

Si hay dos cosas que puedo decir de este concierto es que, la primera: Kali Uchis es una de las pocas artistas en la actualidad que han logrado ganarse un lugar respetable en la industria de la música a una velocidad impresionante, gracias al talento y la voz que posee y que te logran atrapar una vez que la escuchas. Porque en serio, no soy fan, pero puedo decirles que una vez que ves y oyes a Kali en vivo, querrás hacerlo más veces en el futuro. 

La segunda es que la cantante pudo haber dado uno de los conciertos más memorables del año en México, sin embargo, ese final agridulce, tan repentino, a muchos se nos va a quedar en la memoria por un largo tiempo, creando siempre la misma pregunta: ¿Por qué se acabó así el concierto de Kali Uchis? 

Kali Uchis

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Redactora de música, entretenimiento y noticias. Llevo siete años en medios de comunicación y he tenido la oportunidad de conocer, entrevistar y escuchar en vivo a mis artistas favoritas.

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