Actualmente es común escuchar el término “Lo-Fi” dentro de la escena musical, es un término que muchos ubicamos rápidamente como una grabación de baja calidad -y es así de simple-. En rasgos más específicos son grabaciones realizadas con equipos de grabación de gama baja que son accesibles para muchos y evita los altos costos de grabar en un estudio profesional. Hoy en día sigue siendo vigente ya que muchos artistas no están tan interesados en grandes producciones, sino en plasmar su música lo más natural posible.

Vamos a dedicar esta pequeña nota para hablar respecto a la historia de la música “Lo-Fi”, los principales exponentes y la importancia que tiene dentro de la escena musical.

Como ya comenté, la música Lo-Fi es aquella que su calidad de sonido es inferior al base estándar dentro de la industria musical. Muchos músicos -si no es que la mayoría- han experimentado con esta técnica en sus inicios, es por ello que sieeeempre hay publicaciones de rarezas, lados b, canciones inéditas, etc. Pareciera que es el último recurso de las disqueras cuando no hay material nuevo de estudio.

¿Pero qué tiene de importancia la música Lo-Fi? pues simplemente es interesante, hay muchos puntos a favor como en contra. El principal punto -a mi parecer- es que son un registro “sincero” del músico, nos lo expone de la forma más natural posible; a pesar de la calidad, hay canciones que nos transmiten un sentimiento, y cuando eso sucede significa que el talento es nato por parte del artista. Hoy en día con los avances tecnológicos ayudan mucho a “maquillar” la música; por ejemplo, si cantas desafinado, con programas de edición pueden arreglarlo para que no se note. Por por otro lado -tomando el mismo ejemplo- podemos escuchar a Bob Dylan que a pesar de no tener una voz excelente encontró su estilo que queda excelente con la música, lo cual hasta lo inmortalizó.

A pesar de que el término como género musical surge en los años 80 -por el origen del cassette-, el primer registro que podemos considerar Lo-Fi se le otorga a Lionel Mapleson, quien grabó en un cilindro fonográfico, entre los años 1900 y 1904, puestas en escena del Metropolitan Opera House. Las grabaciones en este tipo de cilindros son realmente de muy, muy baja calidad -de hecho, cada vez que se reproducen se van desgastando cada vez más-. Aun así la belleza recae totalmente en que las grabaciones son un registro de un acto en vivo y en el talento de los músicos. Es un registro que causa nostalgia al darse cuenta que tiene más de 100 años de antigüedad.

 

 

Otro de los registros que me parecen sumamente importantes mencionar -y que también entra dentro del término de música Lo-Fi- fueron los registros realizados por Alan Lomax en los años 30 y 40. Lomax, junto con su padre, viajaron al sur de Estados Unidos para ingresar a las prisiones afroamericanas con un equipo de grabación y así registrar la música que se generaba detrás de los muros: el origen del blues. Estos registros a pesar de -obviamente- no ser grabaciones profesionales, registra la esencia y raíz del blues posteriormente. Las grabaciones son canciones que los prisioneros hacían mientras realizaban sus respectivos trabajos, estos cantos rítmicos les ayudaba a olvidar por momentos su situación marginal y racista, exponían en grupo sus lamentos y realmente está cargado de sentimientos.

 

 

Posteriormente en la música folk encontramos muchísimas grabaciones Lo-Fi, esta técnica les favoreció indudablemente ya que se ajustaban perfectamente a su estilo musical por no contar con grandes instrumentaciones y por su acercamiento más a instrumentos acústicos -donde sólo necesitaban grabar guitarra y voz, principalmente-. Quien dio el gran salto de llevar la técnica Lo-Fi a la música más popular fue nada más y nada menos que Bob Dylan con su álbum 

Basement Tapes, siendo un bootleg de 1967 . En un principio dicho álbum sólo era un registro de la sesión donde Bob Dylan se encerró con The Band para poder despejarse de la gran fama y descansar del accidente en motocicleta que sufrió. Las sesiones nunca fueron pensadas para convertirse en un álbum, pero posteriormente la disquera lo pescó, editó y produjo para entregar un álbum “decente” -hablando en calidad de sonido-, pero realmente el origen es totalmente Lo-Fi.

En realidad desde esas épocas, por la aparición del cassette y grabadoras económicas, permitió a innumerables proyectos comenzar a grabar de forma casera en su propio garage o casa, si tratáramos de listar a todos sería casi imposible.

Daniel Johnston es uno de los más reconocidos músicos Lo-Fi ya que grabó sus primeros -y más aclamados- álbumes en su garage con una grabadora de cassette, a pesar de la baja calidad se logra percibir la esencia de su música que no por más lo llevó al reconocimiento mundial.

 

 

Desde entonces hemos estado inmersos en grabaciones Lo-Fi, músicos como Beck, Pavement, Sebadoh, Chris Knox,  Bill Callahan, Bob Log III, etc. han trabajado de esta forma, algunos han comenzado a meterse a estudios para grabar de forma profesional, pero otro siguen utilizando esta técnica para poder transmitir el sonido más crudo posible.

Dentro de géneros musicales el Black Metal y el Punk son los más reconocidos por adoptar la técnica, tanto por la filosofía de DIY (Do It Yourself / Hazlo tú mismo), y porque enriquece el sonido de la banda.

Como el caso de Bob Log III, que de por sí en sus actos en vivo trata de buscar la esencia Lo- Fi

 

 

Básicamente en eso se resume el género, los exponentes son innumerables, no es uno de los géneros más populares -porque justamente la música comercial busca entregar la mejor calidad posible- pero hoy en día sigue vigente, tiene su extraña y singular esencia que de otra forma no se podría transmitir. Bandas como Unknown Mortal Orchestra, Ariel Pink’s Haunted Graffiti, Devendra Banhart, John Maus, Mac DeMarco, Neutral Milk Hotel y muchísimos más han adoptado este estilo a pesar de contar con grandes disqueras.

 

T: @hreveh