Parece que fue hace poco, pero ya han pasado varios años desde que Metronomy debutó en la escena musical. Desde el lanzamiento de Nights Out, disco que los puso en la mira del mundo, la banda ha sufrido una serie de transformaciones que los han llevado a explotar por completo ese sonido bailable y a veces oscuro que tanto los caracteriza.

El primero y quizá más notorio de los cambios fue en la alineación, de ser solo tres integrantes, Joseph Mount y Oscar Cash reclutaron a Anna Prior en la batería y Olugbenga Adelekan en el bajo para terminar de cerrar la formación con la que se consagrarían. Ya con ellos más puestos que un calcetín grabaron el que sería su disco más importante hasta la fecha, The English Riviera, después le seguiría el sentimental Love Letters, que los haría famosos a nivel mundial.

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Han pasado varios años desde que estrenaron Summer O8, tres para ser exactos, y Metronomy vuelve con el que es su trabajo más ambicioso hasta este momento, Metronomy Forever. Esta palabra no la usamos a la ligera, de verdad lo es por algunos motivos, desde el título te pone a pensar que será algo grande y al escucharlo te das cuenta de que lo es, después el número de rolas, 17 cortes, convirtiéndolo en el disco más largo de su carrera. Además es el primer álbum en el que se integra por completo Michael Lovett, quien solamente era músico de apoyo en las giras de la banda.

El disco lo abre “Wedding”, una obertura instrumental con un órgano y algunas campanas de fondo, perfecta para ponernos en ambiente y sobre todo, prepararnos para lo que viene. Justo en el último segundo de este tema se escucha el sonido de un rayo y de inmediato comienza “Whitsand Bay”. Con una línea de bajo muy bien marcada y la batería acompañando en todo momento, escuchamos por primera vez la voz de Joe Mount, que suena como un lamento mientras canta sobre cómo se ha alejado de la realidad . Una guitarra acústica procesada, justo en medio de todo el caos, nos da algunos momentos de tranquilidad.

“Insecurity” es una de las canciones ‘más rockeras’ y ponchadas que les hemos escuchado desde la frenética “You Could Easily Have Me”. Como su nombre lo indica, habla sobre la inseguridad, pero irónicamente es de los momentos donde se siente que la banda se arriesga a hacer algo completamente alejado del synth pop al que nos tienen acostumbrados. Sí, usan sintetizadores en todo momento pero le dan más protagonismo al bajo, la batería y al riff de guitarra distorsionada tan memorable que armaron con tan solo cuatro acordes.

Contrastando con la rola anterior, llega la oda bailable “Salted Caramel Ice Cream”, un beat constante y algunos efectos que se le van agregando, hacen de esta LA CANCIÓN para sacar tus mejores pasos en la pista.

Después de este momento de éxtasis total, Metronomy decide bajar un poco las revoluciones incluyendo “Driving”, un interludio en el que utilizan un sintetizador al que le van alterando las frecuencias y modulaciones mientras aparece el sonido de un coche arrancado. Tras unos segundos de paz comienza a sonar el primer sencillo de Metronomy Forever, “Lately”. 

En esta rola vuelven a apoyarse en la guitarra eléctrica para mantener el ritmo que llevarán mientras los teclados se van integrando para hacer una combinación perfecta entre sonidos naturales y electrónicos. Esta canción podría definir totalmente la esencia del disco, energía pura de principio a fin. 

“Forever is a Long Time” esta ahí para dar un parón total, en el que nos muestran el interesante trabajo que pueden hacer con el vocoder (el micrófono conectado al teclado que utiliza siempre Daft Punk, jiar jiar), añadiéndole un aura sumamente oscura y hasta tétrica. Esto solamente serviría para introducir “The Light”, una rola que se muestra como un ruego, una súplica para pedir salvación, es aquí donde Olugbenga Adelekan sobresale por completo gracias a una línea de bajo demasiado funky.

“Sex Emoji” es el ejemplo perfecto de todo lo que Joe Mount hizo al producir Honey, el último disco de la cantante Robyn. Se siente muy marcada la influencia de este álbum en la rola, cargada por una batería combinada con una caja de ritmos, la banda se divierte y habla sin tapujos del amor libre y el sexo. Sin avisar comienza a sonar la psicodelia electrónica de “Walking In The Dark”, cuya letra hipnótica es ideal para chillear y dejarte llevar por sus sonidos (en algún momento nos recuerda un poco a “Hotline Bling” de Drake, jejeje).

Contrastando por completo con todo lo anterior, la banda mete dos canciones instrumentales ligadas entre sí, “Insecure” y “Miracle Rooftop”, que curiosamente se sienten alejadadas de los tracks anteriores pero que en conjunto suenan muy bien, con una base hasta R&B a la cual le meten filtros que se van abriendo y cerrando. Ya en la recta final, Metronomy nos presenta los tracks más melancólicos de todo el álbum. “Upset My Girlfriend” es una curiosa fusión folk con destellos electrónicos, donde el cantante se lamenta por tocar la batería en una banda. “Wedding Bells” es uno de los puntos más altos, con un teclado estresante y una letra bastante nostálgica.

“Lately (Going Spare) podría parecer una reversión de la rola que lleva un nombre similar pero se trata de algo completamente distinto, siendo una balada dulce y aterciopelada que sirve para dar paso a la última canción. “Ur Mixtape” cierra definitivamente el álbum con una historia trágica de amor, en la que Mount nos narra cómo fue que gracias a la música conoció a una mujer y de repente se fue.

Al final de este viaje introspectivo, dance y hasta rockero, Metronomy nos entrega el disco más completo de su ya no tan joven carrera, sintiéndose como una verdadera montaña rusa de emociones. Aunque incluye bastantes interludios, que pueden llegar a ser cansados, aprovechan estos pequeños espacios para experimentar y demostrar que pueden hacer cosas interesantes. Joe Mount y compañía maduran como personas y sobre todo como músicos.

Metronomy Forever sin duda es el álbum definitivo de la banda, que toma prestado muchos sonidos de sus trabajos anteriores pero puliéndolos a la perfección, dando como resultado un disco que logra superar las expectativas que se tenían. Habrá que ver cómo funciona este material en vivo, pero conociéndolos será dinamita pura. Metronomy volvió y vaya que lo hizo dejando la vara muy alta.

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Tracklist

1. “Weeding”
2. “Whitsand Bay”
3. “Insecurity”
4. “Salted Caramel Ice Cream”
5. “Driving”
6. “Lately”
7. “Lying Low”
8. “Forever Is a Long Time”
9. “The Light”
10. “Sex Emoji”
11. “Walking In the Dark”
12: “Insecure”
13. “Miracle Rooftop”
14. “Upset My Girlfriend”
15. “Wedding Bells”
16. “Lately (Going Spare)”
17. “Ur Mixtape”